Reforma Luis Pablo Segundo
Al cierre de 2022, la demanda global de personal especializado en seguridad informática y que pueda evitar ataques cibernéticos creció 33 por ciento en comparación con el año anterior, señaló Microsoft.
Para 2025, se espera que existan 3.5 millones de vacantes laborales para profesionales de ciberseguridad en el mundo, ante el incremento de crímenes cibernéticos como el ransomware, el phishing y la suplantación de identidad, dijo la empresa.
“Los profesionales capacitados pueden ayudar a identificar y mitigar las vulnerabilidades en la infraestructura de seguridad cibernética de la empresa”, comentó Marcelo Felman, director general de Seguridad Empresarial de Microsoft para América Latina.
Según Microsoft, la demanda de este tipo de talento se disparó hasta 350 por ciento en los últimos ocho años a nivel global.
Un informe mundial del gigante de tecnología sostiene que una de cada cinco organizaciones encuestadas experimentó un ataque de ransomware en último año.
Además, 48 por ciento de las víctimas de ransomware reportaron disrupción operacional, pérdida de datos e impacto reputacional.
En México, señaló Felman, la demanda de habilidades en ciberseguridad representa una oportunidad enorme para crear trabajos de buena remuneración.
“Las empresas deben tomar medidas para protegerse contra los ciberataques, y la capacitación en ciberseguridad es fundamental para lograrlo”, dijo.
Según la empresa proveedora de servicios de ciberseguridad ETEK Internacional, al menos 38 organizaciones recibieron ciberamenazas entre enero de 2022 y marzo de 2023.
La gubernamental, las farmacéuticas y las financieras fueron las tres industrias más afectadas, cuyo costo promedio para rescatar una cuenta llegó hasta los 250 mil dólares.
En la mira
Por su nivel de desarrollo económico, México se mantiene como una de las naciones a nivel América Latina que más ciberataque registra.
85,000 millones de ciberataques fueron recibidos en México durante el primer semestre de 2021.
250 dólares fue el costo promedio para rescatar información secuestrada.
90.9 millones de registros de padrones electorales y datos particulares de mexicanos fueron vendidos en el mercado negro.
