El Ministerio de Comercio de Malasia anunció la imposición de un nuevo permiso para la exportación de chips de Inteligencia Artificial (IA) de alto rendimiento de origen estadounidense. La medida se da conforme el país busca cumplir con los controles y restricciones impuestos por el gobierno de Estados Unidos para restringir el acceso de estos componentes a naciones adversarias.
El Ministerio de Inversión, Comercio e Industria (MITI) de Malasia anunció este lunes que todas las exportaciones, transbordos y tránsitos de chips de Inteligencia Artificial de alto rendimiento procedentes de Estados Unidos requerirán ahora un permiso de comercio estratégico, con efecto inmediato.
La nueva normativa, aplicada en virtud de la disposición de “control general” de la Ley de Comercio Estratégico de 2010, exige a las personas y empresas obtener la autorización correspondiente antes de manipular estos componentes semiconductores avanzados.
La medida buscaría atender la creciente presión del gobierno estadounidense sobre naciones fabricantes de componentes avanzados para evitar el desvío de chips de IA cruciales hacia China. La medida anunciada permitiría cerrar algunas lagunas legales, mientras se evalúa si los chips deben incluirse de forma permanente en la lista de artículos estratégicos del país.
Según los nuevos requisitos, las entidades deben notificar a las autoridades malasias con al menos 30 días de antelación cualquier movimiento previsto de estos chips, incluso si los artículos no figuran explícitamente en la Lista de Artículos Estratégicos (SIL) del país. Este requisito de notificación previa se aplica a los casos en los que existan motivos razonables para sospechar un posible uso indebido o actividades restringidas.
“Malasia se mantiene firme contra cualquier intento de eludir los controles de exportación o participar en actividades comerciales ilícitas”, declaró el MITI en un comunicado, y advirtió que los infractores se enfrentarán a medidas legales estrictas en virtud de la legislación malasia.
Las medidas llegan luego de que Malasia se viera involucrada en un potencial caso de fraude por el envío de servidores que posiblemente contenían chips sujetos a restricciones de exportación estadounidense. En marzo pasado, Singapur abrió un caso sobre el envío de servidores fabricados por Dell y Super Micro, que posiblemente contenían chips Nvidia, los cuales estarían sujetos a controles de exportación para evitar su venta en China. Los servidores fueron enviados a Malasia, pero las autoridades no han logrado confirmar si este país fue su último destino.
Malasia también ha iniciado su propia investigación sobre el asunto, y las autoridades han declarado que tomarán las “medidas necesarias” contra las empresas locales si se descubre que están implicadas.