Los astrónomos están molestos con el proyecto de Elon Musk, Starlink, luego de haber lanzado 60 satélites en mayo como parte de su misión para brindar Internet a personas de todo el mundo.
Después del lanzamiento, los astrónomos expresaron su preocupación por la gran cantidad de naves espaciales que interferirán con la investigación de galaxias lejanas y asteroides cercanos.
Estos nuevos satélites volarán más bajo que muchas de las naves tradicionales y representarán más del doble de los aproximadamente cinco mil satélites que rodean actualmente la Tierra.
SpaceX está autorizada para lanzar 11 mil 943 satélites para su flota Starlink, lo que resultará en casi 13 mil satélites en órbita terrestre aprobados por la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC).
Actualmente existen mil 338 satélites en órbita terrestre baja, de acuerdo con la base de datos de la Unión de Científicos Preocupados, mientras que la NASA contabilizó 4.97 satélites y la cantidad de estrellas que pueden ser vistas por el ojo humano sin ayuda es de mil 628.
Al respecto, Elon Musk tuiteó que los satélites estarán en la oscuridad cuando las estrellas sean visibles. Starlink no será perceptible a menos que sea visto con cuidado y tendrá un impacto de cero por ciento en las investigaciones astronómicas.
Patrick Seitzer, astrónomo de la Universidad de Michigan, dijo que su principal preocupación es lo brillantes que puedan ser estos satélites, ya que algunos de los radiotelescopios dependen del espectro no visible, que también puede verse afectado.
“Tendremos que aprender a operar nuestra electrónica para detectar señales cósmicas débiles en presencia de señales satelitales que serán millones de veces más fuertes”, dijo Harvey Liszt, gerente de espectro del Observatorio Nacional de Radioastronomía, con sede en Charlottesville, Virginia.