La lucha contra la propaganda terrorista en línea por parte de las fuerzas del orden público de Estados Unidos, Europa y Canadá ha tenido éxito en gran medida por el acceso a la base de datos WHOIS de Internet para identificar unos 400 dominios que alojaban el contenido y estaban registrados por simpatizantes del Estado Islámico.
Sin embargo, en la actualidad, según Gregory Mounier, jefe de divulgación y gobernanza de Internet en el Centro de Delitos Informáticos de Europol, el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR, por sus siglas en inglés) de Europa, que entró en vigor en mayo pasado, imposibilita la búsqueda de terroristas.
“Desde mayo de 2018 tenemos más y más casos de investigaciones que simplemente se suspenden o retrasan gravemente porque no podemos tener acceso directo a la información de los datos de registro de WHOIS”, señaló Mounier.
La Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN) es el grupo global de supervisión de Internet. En mayo pasado cambió sus reglas, lo que les obligó a dejar de publicar información personal en WHOIS en medio de la preocupación por las multas relacionadas con el GDPR.
No todos están de acuerdo. WHOIS era un sitio con insuficiente regulación, declaró James Bladel, vicepresidente de Política Global en GoDaddy Inc. Según Bladel, “la ICANN se ha convertido en un proceso donde el acceso es más formal, transparente y controlado”.
Debido al impacto global del GDPR, el acceso restringido a la base de datos ha generado quejas fuera de Europa.
En una carta dirigida al presidente de la junta directiva de la ICANN, el Jefe de Telecomunicaciones del Departamento de Comercio de Estados Unidos, David Redl, señaló que “ahora es el momento de crear un sistema que permita a terceros con intereses legítimos, como los titulares de derechos y los investigadores de ciberseguridad, acceso a datos no públicos críticos para cumplir su trabajo”.