miércoles, diciembre 7, 2022
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La propaganda de Epigmenio Ibarra

Proceso Jorge Bravo

El “documental” del realizador Epigmenio Ibarra sobre el nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) es propaganda pura y dura y está enmarcada en la promoción tramposa del proceso de revocación de mandato.

No es la visión de un documentalista, incluso parcial como cualquier documental, sino una pieza audiovisual que sólo enaltece la visión del presidente López Obrador, es decir, del poder en turno.

Pudo ser realizado por cualquier estudiante de producción audiovisual equipado con una cámara de video semiprofesional, un micrófono boom con caña, un asistente y una suite de edición de audio y video.

La diferencia es que su pseudo documental está impregnado del influyentismo ejercido por Epigmenio de tener acceso exclusivo a las instalaciones del AIFA, una entrevista exclusiva con AMLO y con el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, quien no suele conceder entrevistas.

El contenido de 72 minutos de duración ya llevaba más de un millón 490 mil vistas y más de 103 mil “me gusta” en el canal de YouTube del presidente AMLO, por lo que es un éxito de propaganda.

Incluso fue transmitido por Canal 22 el domingo 20 de marzo, un día antes de su inauguración, y por Capital 21 en la Ciudad de México, lo cual confirma la vocación oficialista -en mayor o menor medida- de los medios públicos tanto a nivel federal como local en la capital del país.

El video tiene un título engañabobos y precisamente propagandístico, “Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Una obra del pueblo”. Pero sabes qué, Epigmenio, todas las obras públicas son del pueblo, porque se construyen con dinero público y porque los trabajadores de la construcción suelen pertenecer a los estratos bajos de la población.

Lo que no queda claro es cuánto dinero público recibió Epigmenio por realizar ese video. Según López Obrador, el trabajo de Ibarra fue una donación y “aportación a la causa”, pero en redes sociales Epigmenio agradeció porque “lo hayan contratado”, se entiende, por asignación directa.

El destacado realizador de producciones como Nada personal y Mirada de mujer, que refrescaron las telenovelas cuando entró a competir TV Azteca a la televisión abierta, también muestra su lado propagandista, pero de forma opaca no revela el monto recibido por la producción audiovisual que aclama la construcción del AIFA, incluso incompleta.

Existe un tuit de Epigmenio de diciembre de 2017 que reza: “Si @lopezobrador_ llega a la presidencia, yo haré todo lo que esté de mi parte para que así sea, no pediré ni aceptaré ningún puesto ni contrato alguno. Mi tarea seguirá siendo mantenerme erguido frente al poder y no volverme parte del mismo o peor todavía inclinarme ante él.” Su “documental” sobre el AIFA es la evidencia documental de todo lo contrario.

Epigmenio reconoció que su empresa Argos Comunicación recibió en 2019 un préstamo de 150 millones de pesos del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), banca de desarrollo del gobierno, revelación hecha por el sitio Latinus donde participa Carlos Loret de Mola.

En respuesta, Epigmenio exigió que Loret de Mola explicara “a la sociedad qué dineros lo mueven para difamarnos con mentiras”, siguiendo la misma postura presidencial de descalificar a los comunicadores críticos de la 4T, pero el préstamo de Bancomext no fue mentira ni Epigmenio ha revelado el monto de su producción.

Lo que narraré a continuación nadie me lo contó, yo lo viví, y pinta de cuerpo entero a Epigmenio.

Yo trabajaba como Coordinador de Servicios en una empresa llamada Video Omega (del empresario Miguel Ángel Casillas), dedicada a la renta de equipo profesional de televisión. Uno de sus clientes era Argos. Esta empresa de Epigmenio y Carlos Payán (fundador de La Jornada, el tercer medio que más gasto en comunicación social recibe del gobierno de la 4T después de Televisa y TV Azteca) rentaba con frecuencia la unidad móvil de televisión con varias cámaras (un camión Mercedes Benz equipado para producciones profesionales de TV) junto con el staff técnico, planta de luz, lentes gran angular y más equipo profesional de video para las producciones de Epigmenio.

Argos no pagaba. Su productora seguía rentando la unidad móvil pero sin liquidar las facturas. La estrategia de Video Omega era seguir rentando el equipo en lugar de demandar y litigar contra Argos, para no confrontarse y perder esos ingresos.

Súbitamente, Argos dejó de rentar la unidad móvil de Video Omega y después nos enteramos de que Argos ya tenía su propia unidad móvil, otro camión Mercedes Benz, adquirido a la empresa Color Cassettes, proveedora de equipos para la industria de radio, cine, televisión y animación, una de las pocas que diseñaba y fabricaba unidades móviles para televisión, vinculada a la familia Casillas.

Todos comprendimos que con la deuda de Argos a Video Omega y a otros proveedores que tampoco pagaba (como nuestro competidor Video Grylm Televisión), Epigmenio había financiado su propia unidad móvil de TV. Cuando abandoné la empresa en 2001 para iniciar mi titulación, la cartera vencida de Argos-Epigmenio era la más grande de Video Omega. Ese se llama sacar ventaja.

Como toda propaganda, el video de Epigmenio sobre el AIFA muestra momentos emotivos, como un discurso y agradecimiento de AMLO a los ingenieros militares y rostros de hombres y mujeres que participaron en la obra, acompañados de un fondo musical también emotivo.

Revela el descuento de 3% que pedía el general Gustavo Vallejo, responsable del agrupamiento de ingenieros de Santa Lucía encargados de construir el AIFA, a los empresarios y constructores, “por amor a México”, pero no menciona el acuerdo administrativo que pisotea la transparencia y el derecho a la información en obras de infraestructura como el AIFA.

Jorge Bravo
Jorge Bravohttps://digipolis.wordpress.com/
Jorge Bravo es Director General en Digital Policy & Law. Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

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