Durante la cumbre Unión Europea-China, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, fue cuestionado con respecto a Huawei, respondiendo que “la Unión Europea no está apuntando a un proveedor de infraestructura 5G específico, pero es necesario combinar la innovación y la seguridad para que funcionen en paralelo”.
Juncker agregó que hoy en día “trabajar juntos hace que el mundo sea un lugar más fuerte, más seguro y más próspero”, y que es de vital importancia. “Necesitamos encontrar un mejor equilibrio y nivel de reciprocidad. Europa quiere comerciar e invertir más en China, pero necesitamos reglas que nos permitan hacerlo. Queremos trabajar con China, porque creemos en el potencial de nuestra asociación”.
Al final de la reunión, el primer ministro chino, Li Keqiang, solicitó que se trate a las empresas con justicia, asegurando que respetarán “las reglas de los países en los cuales operan las compañías chinas, además de estar comprometidos a respetar las reglas de la Organización Mundial de Comercio”.
En la Cumbre, la Unión Europea y China confirmaron su apoyo al sistema de comercio multilateral, transparente, no discriminatorio, abierto e inclusivo, basado en normas, con la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La Comisión de la Unión Europea sobre 5G asignó a los Estados miembros la tarea de realizar una evaluación nacional del estado en el cual se encuentran las redes que se enviarán a la Agencia de Seguridad de ENISA. La evaluación deberá ser completada a finales de junio del año en curso y, sobre esta base, los proveedores deberán actualizar los requisitos de seguridad existentes.
Bruselas aclaró que los Estados miembros “tienen el derecho de excluir a las empresas de sus mercados por razones de seguridad nacional, si no respetan las normas y el marco legal del país”. No es tarea de la Comisión prohibir a las empresas, son los Estados quienes deben decidirlo.