Pedro Ernesto Pérez, conocido como “Doom”, tiene una red privada de más de tres mil usuarios en La Habana. La comunidad digital que él gestiona, junto a otros administradores, dejó de ser una simple plaza para videojuegos y se convirtió en una plataforma que aloja múltiples servicios.
Cuando el pasado 29 de julio entraron en vigor las resoluciones 98 y 99 del Ministerio de Comunicaciones (Mincom), parecía llegar el fin de su comunidad, donde los users del Cerro compartían más que pasiones.