Japón se unió a la tendencia regulatoria global, desde Estados Unidos hasta Europa y Australia, que busca enfatizar en los esfuerzos por supervisar a los grandes corporativos tecnológicos como Facebook, Google y Amazon.
El objetivo es evitar que dichas firmas abusen de su poder de mercado y tengan una ventaja injusta sobre las pequeñas empresas. También buscan que se comprometan a abordar las preocupaciones que van desde cuestiones antimonopolio hasta la difusión de “noticias falsas” y el odio.
La nueva ley nipona obligaría a los gigantes tecnológicos a revelar los términos de los contratos con los clientes y a informar al gobierno sobre sus operaciones.
Google y Facebook se han opuesto a una regulación más estricta, mientras que los propietarios de medios tradicionales, incluido News Corp de Rupert Murdoch, han respaldado la reforma.
“Queremos poner en práctica la nueva ley de manera que las transacciones comerciales se vuelvan transparentes, sin imponer cargas excesivas u obstaculizar la innovación”, señaló a periodistas el Ministro de Economía, Yasutoshi Nishimura.
Para salvaguardar los datos personales, el gobierno revisará la ley de protección de información personal, con el fin de permitir que los ciudadanos soliciten a las empresas digitales que suspendan el uso de sus datos. La ley actualmente regula el manejo de los datos recopilados por medios ilícitos.
Respecto a la ley antimonopolio, la Comisión de Comercio Justo revisará las pautas para responder al mercado digital evaluando el valor de los datos al inspeccionar un vínculo de corporaciones.
El regulador comercial aclarará que la adquisición injusta y el uso de la información personal de los consumidores por parte de las compañías de la plataforma podría corresponder al abuso de su posición.