Inteligencia Artificial y videovigilancia en la agroindustria: el futuro del monitoreo animal

El monitoreo en la agroindustria animal es, hasta hoy, el único proceso que aún carece de automatización. 

A pesar de los avances tecnológicos en la cadena productiva, la supervisión del estado de salud y comportamiento de los animales sigue dependiendo en gran medida del ojo humano. En este contexto, Farm Guardian, una solución desarrollada por Beyond Technology y orgullo de la innovación mexicana, se posiciona como un sistema único en su clase, al ofrecer monitoreo automatizado, en tiempo real y basado en Inteligencia Artificial.

La integración de tecnologías avanzadas como la Inteligencia Artificial (IA), las cámaras inteligentes y la conectividad en la Nube está revolucionando la agroindustria. 

En particular, el monitoreo con cámaras de video en la cría y engorda de animales ha iniciado un proceso de transformación que promete mejorar la calidad, productividad y sostenibilidad en la producción pecuaria. Aunque los primeros avances se están dando en granjas porcinas, esta tecnología es perfectamente escalable y adaptable a ganado vacuno, equino, ovino e incluso a producción aviar.

En la actualidad, uno de los grandes retos de la agroindustria es la detección temprana de enfermedades y la prevención de comportamientos agresivos entre animales. En una granja industrial, una sola infección puede causar pérdidas millonarias. 

Los sistemas tradicionales como RFID han demostrado ser costosos e imprácticos, especialmente en explotaciones medianas. En cambio, el uso de cámaras combinadas con IA permite monitorear el comportamiento, la temperatura, el movimiento, la alimentación y el peso estimado de los animales con una precisión cada vez mayor y a un costo razonable.

Hoy en día, soluciones como Farm Guardian, desarrolladas por Beyond Technology, ya están

siendo implementadas en granjas porcinas en México. Estas plataformas utilizan cámaras equipadas con doble lente -una óptica HD y otra térmica- que, junto con algoritmos de aprendizaje profundo, permiten detectar posibles focos de infección o agresividad en tiempo real. 

La tecnología monitorea la temperatura de cada animal mediante la imagen térmica, su actividad diaria, estornudos, comportamientos agresivos como mordeduras y mide visualmente las dimensiones del animal, con lo cual se infiere su peso actual y se predice con gran exactitud la fecha en la que alcanzará su peso óptimo para procesamiento. 

Esto permite optimizar el calendario logístico y reducir los costos de alimentación al evitar sobreengordas innecesarias.

Lo más destacable es que esta solución puede ser adaptada con relativa facilidad a otras especies de ganado. Por ejemplo, en el caso de ganado vacuno o equino, los sensores y cámaras podrían monitorear el estado emocional, la alimentación o signos tempranos de cojera o fiebre. 

En producción aviar, podrían detectar patrones anormales de comportamiento y caídas de peso que indiquen problemas sanitarios o nutricionales. El enfoque es modular y escalable, lo cual permite ajustar los algoritmos y sensores según la especie y el tipo de explotación.

Desde la perspectiva económica, los beneficios son claros. Se estima que una reducción de apenas 2% en la tasa de mortalidad en una granja de 70 mil cabezas puede significar ahorros de hasta 3 millones de dólares anuales. 

Además, la tecnología permite documentar el cumplimiento de regulaciones de bienestar animal cada vez más estrictas en el mercado internacional, como las impuestas en EE.UU. o la Unión Europea.

Reflexión sobre el marco regulatorio en México

Uno de los mayores desafíos para la adopción masiva de estas tecnologías en la agroindustria mexicana es el marco regulatorio. Si bien existen normas sobre sanidad animal y bienestar, aún no se han desarrollado lineamientos claros que incentiven o regulen el uso de Inteligencia Artificial y

monitoreo remoto en este sector. 

Es urgente que instituciones como la Sagarpa, el Senasica y las secretarías estatales comiencen a trabajar en protocolos específicos para la certificación de soluciones tecnológicas agropecuarias. Esto permitiría garantizar la integridad de los datos, la ciberseguridad de las plataformas y el cumplimiento con principios éticos y de bienestar animal.

También sería deseable la creación de incentivos fiscales o programas piloto cofinanciados público-privados que permitan acelerar la adopción de estas soluciones en zonas rurales, donde el impacto podría ser mayor. La regulación no debe ser un freno, sino un catalizador que impulse la competitividad de la agroindustria mexicana en un mundo cada vez más tecnificado.

Una evolución necesaria y colaborativa

La IA, el videoanálisis y la conectividad están redefiniendo la manera como se cuida y produce el alimento del futuro. Estas soluciones pueden operar con distintas tecnologías de conexión -celular 4G o 5G e incluso conectividad satelital- dependiendo de las condiciones de infraestructura local. 

Dado que muchas granjas están ubicadas en zonas rurales con conectividad limitada, gran parte del procesamiento de video se realiza localmente en servidores dentro de la propia granja. Esto evita la necesidad de transmitir grandes volúmenes de datos a la Nube, lo cual sería lento y costoso. 

Sin embargo, sí se transmite metadata a plataformas en la Nube para afinar los modelos de IA y mejorar la precisión del monitoreo en tiempo real.

En este contexto, el papel de los integradores tecnológicos como Beyond Technology es clave. No se trata sólo de vender soluciones, sino de acompañar a los productores en un proceso de transformación digital integral que incluye conectividad, plataformas, Inteligencia Artificial, cámaras, soporte y capacitación. 

La colaboración entre actores del ecosistema agroalimentario, tecnológico y gubernamental será indispensable para que esta revolución digital se consolide.

Estamos ante una oportunidad histórica para que México lidere una nueva era en la agroindustria. Una era donde los datos, la automatización y el cuidado animal vayan de la mano para alimentar al mundo con responsabilidad y eficiencia.