Se espera que 5G requerirá una instalación de más sitios respecto a 4G, además de mucha fibra óptica y desembolsar en las subastas para adquirir más espectro radioeléctrico.
Frente a este contexto, las empresas del sector buscan diferentes y nuevos enfoques que les ayuden a conseguir un despliegue más rentable y menos complejo. Y uno de los caminos es compartir redes y, por tanto, gastos.
Leer más en: Redes compartidas: el paradigma que vive un nuevo aliento con 5G