Huelga automotriz en EE. UU. pone en vilo producción de vehículos eléctricos en México

La primera huelga simultánea declarada por el sindicato UAW contra Ford, GM y Stellantis ha puesto en alerta a la industria de autopartes mexicana y a la producción de vehículos eléctricos.

La primera superhuelga automotriz en Estados Unidos, en la que, por primera vez en su historia, el sindicato United Auto Workers (UAW) se declaró simultáneamente en contra de tres armadoras, General Motors, Ford y Stellantis, con la demanda de un aumento salarial del 40 por ciento en los próximos cuatro años.

El paro de actividades de los cerca de 150 mil trabajadores sindicalizados en UAW, actualmente presidido por Shawn Fain, repercutirá en el sector automotriz a nivel global y, específicamente, en América del Norte, debido a que las cadenas de suministro están integradas por el T-MEC.

En México, se prevé que la producción de autopartes disminuya alrededor de 75 millones de dólares tan sólo en la primera semana de huelga, según alertó la Industria Nacional de Autopartes (INA), que actualmente preside Armando Cortés.

La asociación gremial detalló que la disminución estimada de los primeros siete días equivaldría al 0.1 por ciento de las exportaciones mexicanas de autopartes realizadas a Estados Unidos en el transcurso del año pasado.

De igual forma, la INA anunció que, en caso de que se prolongue la huelga y, por ende, haya una reducción en las jornadas laborales de las plantas mexicanas, dichos espacios podrían destinarse al entrenamiento y capacitación en nuevas tecnologías, como la electromovilidad, y el mantenimiento preventivo y correctivo de las líneas de producción.

Por otra parte, de acuerdo con Reuters, la prolongación de la huelga también podría afectar la producción de vehículos eléctricos en México a causa de una posible disminución en el flujo de autopartes.

Actualmente, la industria automotriz estadounidense atraviesa una transición masiva y a gran escala hacia la electromovilidad. Las empresas automotrices han argumentado que las cuantiosas inversiones y recursos destinados a este proceso dificultan el alza salarial de los trabajadores, algo que ha sido cuestionado por UAW y es motivo de preocupación para el sindicato, debido al eventual recorte de plazas o aumento de la contratación de trabajadores no sindicalizados, como los de Tesla, que prevén que podría traer a la industria.