Huawei demanda a la FCC por medida que prohíbe a operadores rurales comprar su tecnología

La compañía señala que la medida restrictiva podría dejar en quiebra a los proveedores rurales, pues su tecnología es pieza fundamental en su modelo de negocios.

El fabricante chino Huawei presentó un recurso judicial ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, para bloquear la orden de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) que prohíbe a los operadores del servicio universal comprar equipos de Huawei por cuestiones de “seguridad nacional”.

La medida de la Comisión, aprobada el mes pasado, impide que los proveedores de conectividad en zonas rurales utilicen recursos del Fondo de Servicio Universal para adquirir la tecnología de Huawei y ZTE. También se analiza retirar los equipos ya existentes en las redes.

Huawei solicitó al tribunal que declare ilegal dicha resolución de la FCC, argumentando que la orden vulnera el derecho al debido proceso para defenderse, pues la etiqueta desde un inicio como una amenaza a la seguridad. Además, sostiene que el organismo no cuenta con suficiente evidencia o análisis sólidos para asegurar que la compañía está violando las leyes estadounidenses.

Además, Huawei informó a la Comisión cómo se perjudicarán las actividades de los proveedores rurales y, por lo tanto, a los consumidores si se restringe la tecnología china. Sin embargo, el organismo ignoró sus explicaciones, dijo el Director General legal de la empresa, Song Liuping.

“La decisión de la FCC pone en peligro la mejora de la conectividad en las zonas rurales de Estados Unidos, la cual depende del equipo de Huawei porque otros proveedores no estaban dispuestos a hacer negocios en lugares que eran demasiado remotos”, explicó el Vicepresidente del Departamento de Comunicaciones Corporativas, Karl Song.

Al prohibir la participación del fabricante chino en las redes rurales, añadió, se corre el riesgo de que los pequeños operadores terminen en la quiebra, debido al alto costo que representa cambiar de proveedores e incluso reemplazar los equipos.

La defensa de la tecnológica china también señala que el regulador “simplemente adoptó una norma sin estándares” que únicamente está diseñada para bloquear sus actividades comerciales, y que carece de la autoridad para emitir un juicio basado en la seguridad nacional.

Esta es la segunda demanda que Huawei ha presentado contra el gobierno de Estados Unidos. El primer desafío legal lo hizo en marzo, antes de que fuera incluida en una lista negra que le cierra el paso para hacer negocios con empresas nacionales como Google. Desde ese momento, la gigante china ha tenido que sortear un escenario complicado y de incertidumbre.