¿Has pensado en hacer un detox digital?

Los usuarios de Internet fijo en México consideran necesario realizar una desintoxicación digital para procurar la salud física y mental.

Los “detox” o desintoxicaciones están de moda, sobre todo en las grandes ciudades, debido al ritmo acelerado que llevan las personas.

Normalmente es un término que se utiliza para referirse a la desintoxicación del cuerpo y con ello mejorar el estado de ánimo o la salud física o mental.

Sin embargo, este concepto se ha adoptado en el mundo digital ante el uso, en algunas ocasiones, muy intensivo de Internet, lo que incluso comienza a hacerse una adicción.

De acuerdo con una encuesta realizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 20 por ciento de las personas usuarias de Internet fijo mencionó que han escuchado el término “detox digital”; de este porcentaje, sólo 10.3 por ciento señaló haberlo hecho.

Asimismo, 25.6 por ciento de las personas usuarias de Internet fijo dijo haber dejado de realizar actividades por estar conectados. A menor edad este porcentaje aumenta.

Por otro lado, 14.1 por ciento de las personas usuarias de Internet fijo mencionó que han intentado hacer algo para disminuir el tiempo que navegan en la red. Entre las principales acciones se encuentran establecer un horario para revisar ciertas aplicaciones o redes sociales y desactivar notificaciones en sus dispositivos.

En el caso de las personas usuarias de telefonía móvil, 26.6 por ciento señaló que han intentado hacer algo para disminuir el uso de su teléfono móvil.

Entre las principales acciones están asignarse actividades para su bienestar cuando no están conectados y guardar o apagar el teléfono.

Cómo identificar si necesito un “detox digital”

Si quieres saber si te encuentras saturado de las actividades digitales y por ello necesitas un “detox digital”, checa los siguientes síntomas.

  • Preocupación constante por estar conectado todo el tiempo.
  • Ansiedad por estar conectado.
  • Dedicar mucho tiempo a navegar en diferentes sitios sin ningún objetivo.
  • Dormir poco por dedicar horas de sueño a estar conectado.
  • Dejar de hacer cosas en las que antes se tenía interés y se dedicaba tiempo.
  • Alejarse de la convivencia con familiares y amistades generando aislamiento.
  • Realizar compras constantes de productos o servicios que se anuncian en las redes sociales.

Fuente: IFT