Gustavo Petro advierte que la Inteligencia Artificial podría destruir la democracia si no se usa de forma adecuada

“La Inteligencia Artificial (IA) indudablemente puede, y he ahí el peligro, hacer confundir a cualquier ser humano, dentro de poco tiempo, entre la realidad y la no realidad. La línea divisoria entre fantasía, virtualidad y realidad que hoy alcanzamos a ver que se borra en las fake news, se borraría definitivamente con la IA. He ahí el peligro inmenso que para la humanidad significa el perder su referencia con la realidad”, manifestó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en el Foro del Sector Privado de la Cumbre del Futuro, previo a su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

El mandatario agregó que de no usarse provechosamente, “la IA podría destruir la democracia, controlar la humanidad e incluso llevar al fin de la vida de los seres humanos”.

Si la IA usa combustibles fósiles como fuentes de energía, tendríamos como dijo Stephen Hawking, un Armagedón, ¡el final! La IA sería también la culpable de la crisis climática en el mundo, ya que incrementa la productividad, es altamente consumidora de energía. La energía del mundo se usa para aumentar la productividad, para producir más y vender más (…). Al usar enormes cantidades de energía se articula con la crisis climática”, sostuvo Petro.

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La percepción de Petro sobre la IA ha dado siempre de qué hablar, por el llamado que también ha hecho sobre la creciente demanda energética que requiere el desarrollo y el uso de la IA.

“Aunque la IA fue creada porque incrementa sustancialmente la productividad económica y la producción de bienes por hora, podría conducir a la salida de millones de trabajadores de sus empleos, provocando una mayor desigualdad social. A ello se suma que al incrementar la productividad, la IA es altamente consumidora de energía”, dijo.

“Podríamos encontrar entonces otras claves del desarrollo mundial en el futuro. Para ello es necesario avanzar en una democracia global que planifique la construcción de las energías limpias en el mundo, no en función de las ganancias privadas –con que se volvería muchísimo más desigual socialmente el mundo–, sino en función del tiempo libre creador, el trabajo emancipado de una humanidad que entonces viviría mucho más rica y feliz”, concluyó el presidente de Colombia.