Fibra y servicios 5G o no hay nada gratis

En el reciente evento Mobile 360 que organizó la GSMA, AT&T dejó claro su mensaje: “la falta de fibra es el mayor lastre para la 5G”, y detalló en los siguientes términos: “hay dos caminos: uno es la inversión de cada uno de los operadores y otro camino es el acceso a la fibra del preponderante, y el acceso a la fibra del preponderante es muy importante porque si esto sucediera en la práctica, lo que permitiría sería menor duplicidad de inversiones en fibra y eso nos liberaría recursos para poder ir a otras zonas, a otros lugares a desplegar esta fibra”.

Resulta digno de escrutinio afirmar que no hay acceso a la fibra del operador denominado “Agente Económico Preponderante en Telecomunicaciones” (AEPT), dado que es un hecho que existe desagregación de la infraestructura activa (que incluye fibra) y que existen Ofertas Públicas de Referencia que están disponibles.

Al respecto, es de señalarse:

  1. La Oferta de Referencia para la prestación del servicio mayorista de arrendamiento de enlaces dedicados locales, entre localidades y de larga distancia internacional para concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones, y la
  2. Oferta de Referencia para la Desagregación del Bucle Local.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) definió la desagregación como “la separación de elementos físicos, incluyendo la fibra óptica, técnicos y lógicos, funciones o servicios de la Red Pública de Telecomunicaciones local del AEPT, de manera que otros concesionarios (CS) puedan acceder efectivamente a dicha Red Pública de Telecomunicaciones local”.

Acudiendo a los Informes Trimestrales del Cumplimiento de las Medidas y Regulación Asimétrica impuestas al AEPT, emitidos por el IFT, resulta que se documenta lo siguiente durante 2018, y se cita lo siguiente:

  1. Durante el T1 2018, ningún Concesionario Solicitante (CS) realizó la solicitud de los siguientes servicios: Desagregación Total y Compartida del Bucle Local, Desagregación Total y Compartida del Sub-bucle Local, Total de Fibra Óptica, Auxiliares, de Coubicación para Desagregación del Bucle Local.
  2. Durante el T2 2018, ningún CS realizó la solicitud de los siguientes servicios: Reventa Mayorista de Línea Telefónica, Desagregación Total y Compartida del Bucle Local, Desagregación Total y Compartida del Sub-bucle Local, Total de Fibra Óptica, Auxiliares, de Coubicación para Desagregación del Bucle Local.
  3. Durante el T3 2018, ningún CS realizó la solicitud de los siguientes servicios: Reventa Mayorista de Línea Telefónica, Desagregación Total y Compartida del Bucle Local, Desagregación Total y Compartida del Sub-bucle Local, Desagregación Total de Fibra Óptica, Auxiliares, de Coubicación para Desagregación del Bucle Local.
  4. Durante el T4 2018, ningún CS realizó la solicitud de los siguientes servicios: Reventa Mayorista de Línea Telefónica, Desagregación Total y Compartida del Bucle Local, Desagregación Total y Compartida del Sub-bucle Local, Desagregación Total de Fibra Óptica, Auxiliares y Trabajos Especiales.

Entonces, ¿a qué se refiere AT&T para afirmar que no hay acceso a fibra óptica del AEPT? Puede ser que dicho concesionario se refiera a que en aquellas localidades en la geografía nacional en donde no se ha desplegado a la fecha fibra, entonces es el AEPT el que debería de hacerlo, independientemente de su rentabilidad, sólo para ponerlo a disposición de los Concesionarios Solicitantes.

Cabe señalar que, conforme a las cifras del IFT a nivel municipal, de los mil 612 municipios que lista respecto a la existencia de acceso fijo a Internet, en 652 municipios (40.4%) se tiene acceso por fibra óptica.

Por otro lado, el incremento de usuarios de banda ancha fija por fibra aumentó de 8.2 por ciento a mediados de 2015 a 19 por ciento a mediados de 2018 en términos relativos, mientras que en términos absolutos aumentó de 1.5 millones a 3.7 millones al finalizar 2018.

Lo anterior indica que ha habido una expansión sustantiva en el despliegue de fibra concentrada en municipios que, por su densidad de usuarios y externalidades propias de las aglomeraciones urbanas, hacen posible una rentabilidad positiva. Lo anterior, manifestándose en una creciente adopción de usuarios con acceso por fibra y, por lo tanto, suscriptores actuales o potenciales de servicios convergentes o de triple play

Servicios del cual el AEPT se encuentra impedido de ofrecer por una prohibición fosilizada desde 1990 y mantenida como rehén por parte de las autoridades reguladoras y grupos de interés. Restricción que ha significado una ventaja para los concesionarios como AT&T, sobre todo cuando éste se ha expandido a incorporar contenidos a su portafolio de activos por medio de la adquisición de contenidos de Time Warner a mediados del 2018 por 85 mil millones de dólares, equivalentes aproximadamente a 1.7 billones de pesos mexicanos, cifra que sólo encuentra comparación en los montos de las finanzas públicas del país.

Por otro lado, habrá que considerar la relación que tiene la fibra con los futuros servicios móviles de 5G.

Fundamentalmente, los cambios radicales que traerán los servicios 5G son mayor velocidad con menor latencia. Respecto a lo primero, se esperan velocidades de alrededor de 10 Gbps y latencia de 1 microsegundo (ms), comparado con la latencia en 4G de entre 10 a 20 ms.

Para ello, se requerirá elevar la densificación de las radiobases, pequeñas bases celulares, pero con una mucho mayor densidad por unidad de área. Lo anterior requiere de una infraestructura de transporte de tráfico que requerirá de redes de fibra, lo que se logrará por medio de la infraestructura desplegada en localidades con FTTH (fibra al hogar) o FTTN (fibra al nodo). Hacer uso de tales redes representa un ahorro sustantivo en costos.

Al respecto, BEREC (Body of European Regulators for Electronic Communications) ha concluido: “De acuerdo con la mayoría de los operadores, los enlaces de fibra serán necesarios para atender el creciente tráfico de datos a través de redes móviles y cumplir con los requisitos en términos de latencia, ancho de banda y rendimiento en un contexto de 5G, las soluciones de backhaul de células pequeñas podrían diferir de aquellas para implementaciones de macro celdas. Si bien existen soluciones basadas en el espectro para los nuevos desafíos, la solución de fibra óptica se considera actualmente la más convincente y prometedora.”[1]

Hacer de una red preexistente de fibra óptica un bien de libre acceso y recrear la “tragedia de los comunes”, subsidiando su uso por parte del resto de los concesionarios, no es hacer uso eficiente del recurso.

Los Concesionarios Solicitantes tienen todo el incentivo para exigir el uso de fibra en tanto que las tarifas reguladas sean inferiores al costo de oportunidad del capital que el AEPT ha invertido en su despliegue y operación y, por otro lado, evitan tomar el riesgo de invertir en una infraestructura irreversible y, por lo tanto, con elevado riesgo.

Para ellos la posibilidad de no ejercer la opción de invertir depende de las acciones del regulador, y ello conlleva una renta económica nada despreciable. Mientras el agente obligado no tiene tal opción por la obligatoriedad, y el ofrecer el acceso ve disminuida su rentabilidad hasta un nivel en el cual no se despliegan mas recursos, al final se estará en la peor de las circunstancias.

Hacer uso eficiente del recurso es tarificar su acceso, tomando como dada la existencia de desagregación, a un nivel tal que signifique cubrir el costo de oportunidad de los recursos invertidos en dicha red y que además signifique la eficiencia dinámica, es decir, que tenga una rentabilidad tal que cubra el costo hundido de los recursos por invertir en la expansión de la red de fibra.

Es decir, que “evitar duplicar fibra” no es un criterio de costo beneficio, es eficiente duplicar fibra cuando el costo de la desagregación de fibra en una determinada localidad es mayor que desplegar un nuevo enlace de fibra.

La redundancia de redes de fibra genera externalidades positivas, de manera que la competencia en infraestructura donde cada concesionario despliega sus propias redes de fibra le da capilaridad a dicha red como un todo, en lugar de calificarlo como “duplicidad”.

Le da confiabilidad y ubicuidad a dicha red, considerando que toda ella está interconectada independientemente de quienes la desplegaron. Es por ello que el modelo de competencia en infraestructura favorece más la penetración que la competencia en servicios basada en la desagregación de una sola red.

Hubiera sido deseable escuchar de AT&T el termino “coinvertir con el AEPT” a escuchar “el acceso a la fibra del AEPT”.

Por otro lado, hay que tener cuidado cuando se escucha decir que sustituir inversión propia por acceso a redes vía desagregación “libera recursos para invertir en otras zonas donde se requiere”.

No hay que olvidar que antes de una decisión de inversión en “otras zonas” los recursos “liberados” antes se manifiestan en márgenes operativos, en mayor rentabilidad de los futuros servicios asociados a 5G. Los fondos son fungibles y no todo costo evitado se transforma en inversión social en zonas relativamente con mayor costo de cobertura, antes hay deberes con los acreedores y con los accionistas.

Que no se nos olvide, así fue como se justificaron los supuestos beneficios de la tarifa cero mientras existió. Desde 2014 a la fecha, Grupo Televisa ha realizado adquisiciones de redes de cable y fibra por un total de alrededor de mil 790 millones de dólares. Es un caso notable, incluso pudo haber servido la ausencia de tarifa de terminación para apalancar dicha secuencia de adquisiciones de redes de cable coaxial para ofrecer triple play en gozo de su exclusividad en la oferta de tal servicio mientras ampliaba su dominio territorial con cada adquisición que realizaba.

Cuando las entidades beneficiadas por la asimetría regulatoria insisten en algún cambio regulatorio, entonces, como decía Lavater (filósofo, poeta y teólogo suizo), “desconfía de aquellos que lo ven todo bien y de aquellos que lo ven todo mal”.


[1] BEREC (2017). Report on the convergence of fixed and mobile networks. BoR, 17, 187 octubre. Trad. Libre: “According to most operators, fibre links will be necessary in order to meet the increasing data traffic over mobile networks and to meet the requirements in terms of latency, bandwidth and throughput in a 5G context, and that small cell backhaul solutions might differ from those for macro cell deployments. While spectrum-based solutions to the new challenges exist, the fibre optical solution is currently considered the most compelling as well as promising one.”