Después de dos días de tensas conversaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y China realizadas en Suiza, ambas naciones finalmente emitieron un comunicado conjunto en el que detallan que lograron un acuerdo inicial que pondrá una pausa de 90 días en los aranceles y una reducción inmediata de hasta 115 por ciento de estos impuestos. El anuncio fue bien recibido por los mercados, ya que el acuerdo significa también un desescalamiento de la guerra de represalias en la que ambos países se involucraron desde inicios de abril.
El acuerdo anunciado entre ambas potencias implica que Estados Unidos y China reducirán sus aranceles en 115 puntos porcentuales cada uno a partir del próximo miércoles 14 de mayo, lo que incluye los impuestos que cada una de las partes anunció como medidas de represalia desde el pasado abril. Sin embargo, ambos países también mantendrán una base arancelaria del 10 por ciento por los próximos 90 días.
El acuerdo permitirá reducir los aranceles estadounidenses sobre los productos chinos desde el 145 por ciento actual, hasta un 30 por ciento, lo que aún incluye los aranceles en represalia de Estados Unidos por tráfico de fentanilo. China, por su parte, reducirá los aranceles a productos estadounidenses desde un 125 por ciento, hasta el 10 por ciento acordado.
La guerra comercial entre Estados Unidos y China se intensificó desde el pasado 2 de abril, cuando Donald Trump, presidente del país norteamericano, anunció una ronda de aranceles recíprocos contra múltiples naciones, especialmente con quienes acusa de imponer prácticas comerciales injustas.
El nuevo acuerdo fue celebrado este lunes por Trump, al señalar que se logró “un reinicio total con China”. Aunque este acuerdo inicial se firmó durante reuniones en Suiza como país neutral, se espera que las conversaciones puedan continuar en cada uno de los territorios de los países involucrados. Trump adelantó que podría suceder una reunión con el mandatario chino, Xi Jinping, la próxima semana.
“Ninguna de las partes quiere una desvinculación”, indicó, por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El acuerdo fue bien recibido por los mercados financieros provocando alzas importantes en los principales índices. El S&P 500 se disparó un 2.9 por ciento, mientras que el Dow Jones Industrial Average (DJI) subió un 2.4 por ciento, o más de mil puntos. El Nasdaq Composite, compuesto principalmente por tecnológicas, lideró las ganancias con una subida de casi 4 por ciento.
En particular, algunas compañías tecnológicas que se habían visto afectadas por la guerra comercial entre Estados Unidos y China han logrado recuperar las pérdidas en su cotización desde los aranceles estadounidenses anunciados durante el llamado “día de la liberación”. Dell y HP, dos de los principales fabricantes de computadoras, registran un alza en los precios de sus acciones de 7.57 y 7.39 por ciento, respectivamente.
Nvidia y AMD, fabricantes de semiconductores, también presentan alzas de 6.5 y 5.2 por ciento, respectivamente. Ambas compañías aún enfrentan restricciones a la exportación de chips utilizados para Inteligencia Artificial (IA) hacia China. Por su parte, Broadcom e Intel también se beneficiaron de la perspectiva positiva a partir del acuerdo comercial, al reportar ganancias del 5.5 y 4.4 por ciento, respectivamente.
Apple, compañía fabricante de dispositivos que ha recibido presión del gobierno estadounidense para trasladar su producción fuera de China y hacia los Estados Unidos, registró un alza de 5.86 por ciento en su cotización después de la pausa anunciada en la guerra comercial.
En un comunicado, la Casa Blanca aún acusa que entre China y Estados Unidos existe un déficit comercial de 295 mil 400 millones de dólares, “el mayor de cualquier socio comercial”. En ese sentido, explica que “el acuerdo de hoy tiene como objetivo corregir estos desequilibrios para ofrecer beneficios reales y duraderos a los trabajadores, agricultores y empresas estadounidenses”.
La Casa Blanca confirma que durante la pausa de 90 días de los aranceles continuarán las conversaciones entre ambas potencias. He Lifeng, viceprimer ministro del Consejo de Estado, representará a China, mientras que Estados Unidos estará representado por Bessent, y Jamieson Greer, representante comercial.
En entrevista con la CNBC, Bessent confirmó que las negociaciones futuras buscarán un “acuerdo más completo”. Estas conversaciones podrían incluir además otros temas más amplios como propiedad intelectual hasta la manipulación de divisas, pasando por el dumping del acero, los semiconductores, la agricultura o el fentanilo.