Hace más de un año, inició el proceso de fusión de T-Mobile y Sprint en Estados Unidos. Después de meses de alegatos, el Departamento de Justicia (DoJ, por sus siglas en inglés) aprobó el acuerdo, pero un grupo de 13 fiscales generales estatales presentaron una demanda con la esperanza de parar la fusión valorada en 26 mil millones de dólares.
En una carta dirigida al juez magistrado Robert Lehrburger, con fecha del 31 de julio, el abogado Glenn Pomerantz (representante legal de los 13 fiscales) señaló que los estados, liderados por Nueva York y California, presentaron una demanda para bloquear el acuerdo el 11 de junio, antes de la decisión del DoJ.
T-Mobile y Sprint también contaron con el respaldo de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que dio su aprobación después de que las compañías acordaran vender la marca Boost Mobile de Sprint, ampliar el acceso de banda ancha inalámbrica y abstenerse de aumentar los precios durante tres años.
Además, el acuerdo establece que las compañías cederán negocios y espectro a Dish Network, otorgándole acceso a la nueva red de T-Mobile y a las tiendas minoristas a medida que construye una red 5G independiente.
Ahora, los 13 estados y el Distrito de Columbia probablemente tendrán que litigar contra el acuerdo modificado para abordar las preocupaciones de competencia del gobierno federal, lo que podría complicar su caso.
“Los estados tienen una carga mayor de la que tenían cuando presentaron la demanda por primera vez”, declaró James Fishkin, un abogado antimonopolio de Dechert LLP. “Los estados deben ser capaces de demostrar que esta desinversión en Dish podría no tener éxito”.