Epic ha vuelto a la carga. Tras proclamarse ganadora de su mega-demanda contra Google, la compañía que creó Fortnite acaba de abrir acciones legales contra otra de las gigantes tecnológicas. Epic Games ha presentado una demanda antimonopolio contra Samsung y Google por, supuestamente, “intentar socavar la presencia de tiendas de terceros”.
De hecho, Epic cree firmemente que Samsung y Google conspiran para hacer que su nueva tienda de apps sea difícil de descargar para el usuario. Tanto es así, que la demanda gira en torno a la función ‘Auto Blocker‘, o ‘Bloqueador automático’ en español, presente en los dispositivos de la compañía Coreana desde hace unos meses.
Esta función tiene como objetivo limitar desde qué fuentes se pueden instalar aplicaciones en móviles Samsung. Por defecto, solo la propia tienda de Samsung y la Google Play Store son fuentes confiables, y es ahí donde entra el enfado de la demandante. Según Epic, no hay un método para certificarse como una tienda de confianza para este bloqueo.
“Auto Blocker no realiza ninguna evaluación de la seguridad de ninguna fuente específica o de ninguna aplicación específica antes de bloquear una instalación”, se lee en el texto oficial de la demanada.
“El dispositivo no está diseñado para proteger contra el malware, lo cual sería un propósito completamente legítimo”. “El dispositivo está diseñado para evitar la competencia”, afirma el Tim Sweeney, director ejecutivo de Epic Games.