A partir de febrero de 2025, las grandes empresas de telecomunicaciones de Canadá que tienen redes de fibra óptica deberán brindar acceso a su infraestructura a competidores más pequeños a cambio de una tarifa.
La Comisión Canadiense de Radio, Televisión y Telecomunicaciones (CRTC, por sus siglas en inglés) anunció el martes su decisión de ampliar la prestación mayorista en el mercado de redes de fibra.
En noviembre de 2023, la CRTC ordenó a Bell y Telus que proporcionaran temporalmente acceso a sus redes de fibra óptica al hogar a sus competidores en Ontario y Québec en un plazo de seis meses.
Ahora la Comisión está ampliando el acceso a la fibra óptica de las grandes empresas de telecomunicaciones en todo el país.
Con esta medida, el regulador canadiense busca mejorar la competencia en el mercado de Internet de banda ancha y propiciar que los consumidores tengan más opciones para conectarse a Internet de alta velocidad a precios más bajos.
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De acuerdo con la CRTC, la competencia en este mercado ha disminuido considerablemente. Los grandes operadores dominan la prestación de servicios minoristas de Internet en todo el país, con un 84 por ciento de participación.
Por eso, la Comisión considera que las grandes empresas deben ofrecer servicios mayoristas a sus competidores más pequeños para propiciar la existencia de un mercado más dinámico y sostenible.
Así, los usuarios podrán acceder a servicios a precios razonables y servicios de Internet innovadores de alta calidad que respondan a sus cambiantes necesidades sociales y económicas.
La Comisión destacó, además, que la orden “obligará a los proveedores de Internet a trabajar más arduamente para ganarse el negocio de los canadienses”.
En una revisión que la CRTC hizo el año pasado, la Comisión destacó que, si bien más del 60 por ciento de los hogares canadienses se encuentran en Ontario y Quebec, el 90 por ciento de la demanda de servicios mayoristas de acceso de alta velocidad se concentra en esas provincias.
La competencia mayorista aún no se ha desarrollado de manera significativa en provincias fuera de Nueva Escocia, Ontario y Quebec, según el organismo.
Aunado a ello, la competencia mayorista tiene una presencia limitada fuera de los centros urbanos más grandes, lo que se traduce en menos opciones para los consumidores en dichos mercados.
Por otro lado, la CRTC reconoció que la instalación de fibra óptica es muy costosa. Por ello, estableció que el nuevo acceso mayorista sólo se aplica a la infraestructura ya instalada.
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Las nuevas redes de fibra que construyan las grandes empresas de telecomunicaciones se pondrán a disposición de los competidores hasta después de cinco años, con lo cual, según la Comisión, se espera dar una ventana de oportunidad para que puedan obtener un retorno más rápido de sus inversiones.
“La decisión de hoy se suma a nuestro trabajo para garantizar que los canadienses tengan acceso a una mayor variedad de servicios de Internet y telefonía móvil de alta calidad a precios más bajos”.
“Ya hemos tomado medidas para fomentar una mayor competencia en el mercado de la telefonía móvil, manteniendo al mismo tiempo los incentivos para que las empresas inviertan en redes”, afirmó Vicky Eatrides, presidenta y directora ejecutiva de la CRTC.
El regulador canadiense todavía no fija las tarifas que se deberán pagar por el acceso mayorista, pero aseguró que estarán listas a tiempo para la entrada en vigor de la medida en febrero de 2025.
Por el momento, las tarifas existentes en Ontario y Quebec permanecerán vigentes.