El Plan “D”

El Universal

El único plan “D” que interpuso la “disidencia” fue cruzar los dedos, tener fe y cerrar los ojos

Desesperación de jueces y magistrados en histórico paro de actividades, que no huelga; académicos y estudiantes que publican comunicados y activan redes sociales en oposición a la reforma judicial; órganos autónomos que, con distinta genética, lanzan gritos de angustia a Claudia en el lecho de muerte; empresarios timoratos que levantan el dedo, que no la mano, para decir que siempre no, confirmando que su amor por AMLO es convenenciero y complaciente; embajadores amanuenses que toman nota públicamente del amenazante entorno de sus dineros ante el evidente alejamiento de México del “rule of law”; plumas atormentadas que ante la sofocante información intentan evangelizar y clarificar la situación sin percatarse de que el efecto es sólo endogámico, el “pueblo” de AMLO ni las ven ni las oyen… ni las leen; cándida esperanza de los habituales negacionistas, los mismos que aseguraron que no cancelaría el aeropuerto de Texcoco, ahora sostienen que el 1 de octubre Sheinbaum sacará la casta porque es científicainteligentedistinta; opositores que eluden su evidente responsabilidad y se alejan de puntitas ante la escena draconiana que se dibuja con marcador grueso; juicios de amparo que ordenan suspensiones surrealistas empeorando la ya macabra escena (no me ayudes, compadre). Mientras tanto, la pléyade de ricos llamados a hablar guarda silencio cómplice: el que calla otorga.

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