El estudio de la consultora Parks Associates titulado: Optimizando la experiencia del Smart TV, reveló que ya el 54 por ciento de los hogares con banda ancha en Estados Unidos tiene al menos un televisor inteligente. Esto significa un crecimiento del 39 por ciento en comparación con los datos recogidos en 2017.
Es que los televisores inteligentes están mejorando sus facilidades de navegación y la capacidad de encontrar contenido o descubrir nuevas aplicaciones. Y va suplantando a otros dispositivos de video en el hogar para convertirse en la principal fuente de contenido de video.
La cifra de penetración de smart TVs se explica también porque los hogares estadounidenses van migrando a mayor visualización de contenidos bajo demanda, que permite este tipo de dispositivos. Además, desde el primer trimestre de 2019 hasta el mismo de 2020, más de seis millones de hogares que cuentan con banda ancha cortaron el servicio de TV de paga.
De acuerdo con la consultora, la crisis de Covid-19 ha cambiado aún más la forma en que los hogares consumen video desde una perspectiva de dispositivo y servicio, y sus impactos continuarán incluso cuando los estados levanten las órdenes de bloqueo. Los hogares de banda ancha de EE.UU. consumen en promedio más de 20 horas de contenido de video por semana en la televisión, un aumento de casi el 40 por ciento desde 2017.