La escuela es un lugar donde los cambios no ocurren rápidamente. Esa frase funcionó como introducción del panel en el que se debatieron los desafíos para la educación del futuro en México Digital Summit. Los retos son muchos y muy distintos, a lo que se suma la multiplicidad de temáticas involucradas: combinar educación con digitalización sigue siendo un gran desafío.
Mucha teoría y poca práctica, resumió la realidad de EduTech Rubicelia Valencia Ortíz, especialista en Transformación digital e Innovación Educativa, quien antes explicó que a pesar de las buenas intenciones, la realidad es que todavía hay muchos colegios que no tienen Internet o en las que el acceso se utiliza sólo para temas administrativos.
Luego de resaltar que la educación ha tenido “una prioridad baja” en las agendas de gobierno, el rector de la UNIR, David Mejía Rodríguez, puntualizó cuatro desafíos: el técnico, como la falta de acceso a la tecnología y dificultades para el uso de herramientas tecnológicas; el pedagógico, dado por la necesidad de encontrar un equilibrio entre lo digital y lo analógico; el organizacional, por la resistencia natural al cambio; y el que tiene que ver con los propios estudiantes.
Tras el boom de la pandemia, en la que florecían los concursos, interesados e incluso inversiones en el ámbito de la educación digital, el interés mermó. Esto en un contexto también desfavorable, con docentes que en pocas oportunidades son tenidos en cuenta como eslabón central de la transformación digital en las escuelas y problemas estructurales fuera de las aulas que afectan la posibilidad de innovar dentro de ellas.
“¿Qué pasa con esta generación de niños que a los 11 años no entiende lo que lee?”, se preguntó el experto Fernando Valenzuela, quien aseguró que esta es la generación que debe transicionar la educación del pasado a la del futuro. “Seguimos pensando que el desafío es llevar tecnología al aula cuando es generar talento y capacidades para el mundo digital; necesitamos mentalidad, capacidades y herramientas distintas”, concluyó.