Casi todos los maestros se han encontrado con este escenario: un niño llega a la escuela sin saber leer. Tiene dificultad para reconocer las letras y tiene problemas con los sonidos que hace cada letra. Tiene poco o ningún vocabulario de palabras reconocibles a la vista y tiene un interés limitado en libros o cuentos o simplemente perdió el interés por la lectura. Los padres y maestros del estudiante dedican más tiempo y utilizan técnicas de motivación para alentarlo a leer. Sin embargo, todavía no desarrolla las habilidades de lectura que necesita para poder comprender el significado del texto con la velocidad, la fluidez y la comprensión que necesita. Es aquí cuando la tecnología se convierte en un gran aliado.
¿Qué niño o adolescente no cuenta ya con un celular, computadora, tablet o laptop? Entonces por qué no sacarle provecho y que no sirvan solamente para otras actividades que no aportan casi nada a su educación.
Existen varias herramientas para mejorar el hábito de la lectura, una de ellas es la que ofrece Microsoft y se basa en la lectura en voz alta, una de las primeras (y más importantes) prácticas de alfabetización. Comienza desde los primeros años de vida y es fundamental para el desarrollo cognitivo de las personas.
A pesar de todos los beneficios que esta práctica trae en la formación de los niños y las niñas, navegar por las limitaciones de tiempo en el aula y al mismo tiempo administrar una clase llena de estudiantes no es tarea fácil para los profesores.
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