Microsoft anunció en abril que ya no vendería más libros electrónicos, y que cualquier libro que la compañía haya vendido dejará de funcionar a partir del mes de julio, debido a que sus servidores DRM se encuentran apagados.
Los libros que miles de usuarios compraron desaparecerán, incluso las descargas de libros gratuitos. El principal motivo de esta radical decisión fueron las limitaciones tecnológicas que bajaron la popularidad de su servicio.
En primera instancia, para que un usuario comprara cualquier libro, tenía que acceder al navegador Edge de Microsoft. Además, la compañía nunca desarrolló una aplicación dedicada a los ebooks.
Como segunda causa, los libros contenían DRM restrictivos, es decir, un bloqueo digital que impide a las personas compartir archivos con otros.
A pesar de todo, los usuarios serán reembolsados automáticamente, o en caso de que no tenga algún método de pago archivado, Microsoft le otorgará un crédito que puede usar en la tienda virtual de la compañía.