Seúl. En la actualidad, vivimos como nunca antes una crisis de salud, impulsada por el sedentarismo. La lucha contra la obesidad ha llegado a las aulas de nivel primaria, donde ha aumentado la tasa de diabetes tipo 2 infantil, y de enfermedades mentales, ocasionadas por el excesivo uso de dispositivos móviles.
De acuerdo con una reciente investigación de la Asociación de las Industria del Juego (API, por sus siglas en inglés), los niños ahora duermen menos y presentan el nivel más alto de visitas a los hospitales del Servicio Nacional de Salud Británico (NHS) para trastornos del sueño. La exposición nocturna a la tecnología de pantalla, como teléfonos inteligentes y tabletas, es considerada como una causa de falta de sueño y fatiga.
En términos monetarios, uno de los sectores más beneficiados por el aumento en el consumo de contenido mediante pantallas es la industria de los videojuegos. Se estima que en 2017 el valor del negocio de los videojuegos alcanzó los 100 mil millones de dólares, más del doble que la industria cinematográfica internacional.
En 2018, la industria internacional de videojuegos ganó aproximadamente 500 veces más dinero que la industria del patio de recreo británica.
Vida sedentaria y salud mental
El constante uso de dispositivos móviles también está asociado a importantes problemas de salud mental. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, existen pruebas sólidas que demuestran que las personas que son más activas tienen tasas más bajas de depresión.
Además, un estudio del Kings College de Londres, aplicado a 42 mil personas, revela que niveles de comportamiento sedentario se asocia con una prevalencia elevada de la depresión.
La API recomienda limitar el tiempo que los menores pasan frente a las pantallas. Los niños deben de tener una brecha de una hora, mínimo, entre el uso de dispositivos móviles y televisión, y la hora de dormir, a excepción de dispositivos de lectura como Kindle.
Por su parte, las escuelas deben de orientar a los padres sobre el tiempo recomendado de exposición a pantallas. Además, la escuela es una oportunidad para incluir más actividad física, especialmente actividades al aire libre. Cabe destacar que la vida en el hogar afecta el rendimiento académico y, por lo tanto, es un asunto escolar.