Reforma Capitanes
La cuenta regresiva para Gabriel Contreras, comisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), ya comenzó: el 29 de febrero será su último día al frente del órgano regulador.
A Contreras le tocó fundar el IFT y encaminarlo como una institución autónoma que ha tomado decisiones complicadas y otras en las que se ha criticado su falta de energía.
Por ejemplo, queda el mal sabor de boca con los lineamientos de derechos de audiencias, que nunca entraron en vigor porque hubo una reforma a la ley en la que le quitaron al regulador facultades para proteger a radioescuchas y televidentes.
Otro pendiente es el asunto de la televisión de paga, pues aunque Grupo Televisa acapara dicho mercado, no ha sido declarado como operador dominante, por lo que no existe competencia efectiva, lo que ha ocasionado aumentos de tarifas cada año.
Pero también ha habido avances, como la apertura de la ventanilla electrónica para realización, recepción y gestión de trámites y servicios.
Pendientes quedan muchos, como la conclusión de la separación funcional de Telmex, las próximas licitaciones de radio y televisión previstas para el segundo semestre del año y la licitación de espectro para servicios 5G.
Será el Poder Legislativo el que defina el proceso para elegir al nuevo presidente del IFT y mientras eso sucede, la presidencia interina quedará en manos de Adolfo Cuevas.