El acceso a Internet fijo alcanzó una penetración histórica del 71 % de las viviendas costarricenses, lo que significa que 7 de cada 10 hogares cuentan con una conexión propia, principalmente impulsada por redes de fibra óptica que representan el 45 % del total de las viviendas.
Este despliegue de redes de telecomunicaciones viene acompañado por una creciente demanda de velocidades superiores. Actualmente, más del 65 % de las suscripciones corresponden a velocidades mayores a 100 Mbps.