Corea del Sur exigirá reconocimiento facial para nuevos números de telefonía móvil
El reconocimiento facial será obligatorio para obtener nuevas líneas de telefonía móvil, lo cual tendrá implicaciones directas sobre la privacidad y derechos de los usuarios.
El gobierno de Corea del Sur requerirá el uso obligatorio de tecnología de reconocimiento facial para registrar nuevos números de telefonía móvil. La medida busca reforzar la seguridad digital, pero ha generado preocupación sobre sus efectos en la privacidad y derechos de los usuarios.
La nueva normativa establece que cualquier persona que quiera obtener un número de teléfono móvil deberá pasar por un proceso de verificación biométrica basado en reconocimiento facial.
Esta verificación se utilizará para confirmar la identidad del solicitante y así evitar fraudes, suplantaciones de identidad y actividades ilícitas vinculadas a cuentas anónimas o falsas.
Según las autoridades surcoreanas, la medida es una respuesta a un aumento en casos de uso indebido de líneas móviles, como fraudes financieros y estafas que utilizan números registrados a nombre de identidades falsas.
El sistema de reconocimiento facial se suma a otros métodos de verificación que se han implementado para garantizar que cada línea telefónica esté vinculada de forma segura a una persona real.
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No obstante, la propuesta no está exenta de críticas. Varios defensores de los derechos digitales y la privacidad han expresado su preocupación, señalando que este tipo de verificación biométrica podría abrir la puerta a un mayor monitoreo estatal y al uso indebido de datos sensibles si no se implementan garantías estrictas de protección.
Organizaciones civiles temen que la obligación de registrar datos biométricos —como imágenes faciales— pueda reducir el anonimato de los usuarios y aumentar los riesgos en caso de ciberataques o usos indebidos fuera de los fines inicialmente anunciados.
En especial, las críticas se concentran en la falta de claridad sobre cómo se almacenarán y protegerán los datos biométricos, así como en la posibilidad de que gobiernos o empresas accedan a ellos sin suficientes salvaguardas legales.
Corea del Sur se suma así a otras naciones que han explorado o adoptado controles biométricos para servicios de telecomunicaciones y financieros, en un contexto global donde la seguridad digital y la protección contra el fraude son prioridades gubernamentales, pero también lo es la defensa de los datos personales.
La nueva política tendrá un periodo de prueba a partir de esta semana y comenzará a regir oficialmente a partir de marzo de 2026.