Comunidades de mujeres en TIC presentan agenda nacional para reducir brechas de género en Colombia

Womenize Latam, Mujeres TIC y Women in Tech Colombia, tres de las principales comunidades de mujeres en TIC en Colombia, presentaron en conjunto una agenda nacional de género y tecnología dirigida a los candidatos presidenciales que se disputan la llegada a la casa de Nariño el próximo 21 de junio.

La iniciativa, denominada “Género y Tecnología: democratización del acceso de las mujeres a la tecnología en Colombia” y subtitulada “Mujeres y Tecnología como motor de la Competitividad Nacional”, busca que el próximo Gobierno incorpore medidas concretas para cerrar las brechas de género en el sector tecnológico y fortalecer la competitividad del país.

La propuesta de las comunidades cuenta con tres pilares que se complementan entre sí. El primero, liderado por Womenize Latam, plantea la creación de un Sistema Nacional de Información de Género en el Sector TI, articulado entre entidades como el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), MinTIC, Minciencias y el Ministerio de Educación, con información regionalizada y publicada en datos abiertos. También propone la adopción de estándares internacionales para una Inteligencia Artificial (IA) libre de sesgos, la aplicación obligatoria de evaluaciones de impacto diferenciado de género en proyectos públicos de IA y auditorías algorítmicas para sistemas de alto riesgo relacionados con crédito, empleo o justicia.

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El segundo componente, impulsado por Mujeres TIC, propone convertir en obligatoria para las entidades del Gobierno central la certificación del Sello Equipares, incorporando tres nuevas dimensiones como la formación obligatoria en sesgos inconscientes y equidad, diversidad e inclusión (EDI) para los servidores públicos; compras públicas que prioricen proveedores certificados en equidad; y metas medibles de participación femenina en cargos técnicos y de liderazgo. 

Por su parte, Women in Tech Colombia, se hará cargo del tercer comente que consiste en crear una Política Nacional de Liderazgo Femenino en STEM, acompañada de un Banco Nacional de Talento Femenino STEM que reúna perfiles de expertas en tecnología, transformación digital, IA y ciberseguridad.

La iniciativa contempla rutas meritocráticas para acceder a cargos tecnológicos del Estado y metas progresivas de representación femenina: 35% para 2027, 45% para 2029 y paridad del 50% para 2030 en posiciones como secretarías TIC, direcciones de transformación digital y oficinas de innovación.

La iniciativa surge como respuesta a la ausencia de representación femenina en los escenarios TIC. Según cifras compartidas por la propia agenda, aunque más del 52% de las niñas colombianas participa en actividades de ciencia y tecnología, solo el 32,35% de las personas matriculadas en carreras STEM (ciencia tecnología, ingeniería y matemáticas,  por sus siglas en inglés) son mujeres, una cifra que ha disminuido durante los últimos tres años. 

Además, apenas el 17% de los graduados universitarios en programas de tecnología son mujeres y, por cada 100 hombres que ascienden a cargos directivos de TI, únicamente 52 mujeres logran hacerlo

Las comunidades también destacan que la brecha de talento especializado supera las 85,000 personas y recuerdan que el Banco de la República estima que cerrar la brecha de género en el mercado laboral podría incrementar el PIB colombiano entre un 10% y un 80%.

Además, como parte de la agenda, las organizaciones solicitan al próximo Gobierno nueve compromisos concretos para los primeros años de administración como la creación del Sistema Nacional de Información de Género en TI, la incorporación de auditorías y evaluaciones de sesgo en el proyecto de ley de IA, la puesta en marcha de certificaciones de IA responsable y la inclusión del Sello Colombia Equitativa en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030. 

El quinto compromiso es la creación de la Política Nacional de Liderazgo Femenino en STEM, la actualización de los perfiles de cargos tecnológicos del Estado, que las tres comunidades sean reconocidas formalmente como interlocutoras en el diseño y un seguimiento y evaluación de las políticas públicas relacionadas con género y tecnología.