En el primer panel del evento Chile 5G organizado por DPL Live, los operadores se mostraron dispuestos a cooperar para cerrar las brechas existentes y explotar las ventajas asociadas a 5G. Las oportunidades son muchas, pero los retos también y, coincidieron, resulta clave el acompañamiento del sector público para atravesar las barreras actuales y llegar antes, mejor y generando el mayor beneficio a personas y corporaciones.
Lo que viene “es un cambio estructural no en la industria, sino en la sociedad, y hablar de que una tecnología puede dar acceso y cobertura ya no es suficiente. Existe una gran cantidad de inversiones y servicios que deben construirse alrededor de 5G. Estamos hablando de más dispositivos, más exigencias y de plataformas que antes no existían”, inició Mauricio Escobedo, gerente General de Claro Chile.
En este contexto, los oradores coincidieron en destacar algunas ventajas que presenta Chile respecto a otros países de la región, en materia de infraestructura, por ejemplo, pero también hablaron de las necesidades en el corto plazo: flexibilizar la regulación para adaptarla a la nueva realidad y reducir los tiempos para el despliegue de infraestructura, todo esto en un contexto que resulte favorable a la inversión para las empresas del sector.
“Entre 2019 y 2025, el tráfico se va a multiplicar por cuatro en el mundo, y entre cinco y seis veces en América Latina. Eso requiere una serie de acciones en materia de espectro, compartición de infraestructura y marcos normativos. Será clave un apoyo del sector público para rentabilizar las inversiones, que son muy altas”, indicó Antonio García-Zaballos, especialista Principal en Telecomunicaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El ejecutivo agregó que “la brecha de conectividad en la región es de 69 mil millones de dólares, específicamente en Chile de 1.7 mil millones de dólares, de los cuales 500 millones de dólares tienen lugar en zonas rurales”. Materializar las inversiones generarían al país no sólo lograr las tasas de penetración de la media de la OCDE, sino tener impacto en las variables económicas en conceptos como productividad o empleos directos.
Priscila Oliva, country Manager de American Tower Chile, hizo énfasis en los tiempos de despliegue como una problemática a la que hay que buscarle solución urgente en el país: “Se necesitan 9 mil antenas adicionales, y el despliegue de una torre en Chile demora entre 18 y 24 meses contra dos meses en Colombia o seis en México. Con 5G se necesita densificar y mucho: la regulación actual no va a funcionar”.
Cada mes que hemos estado en pandemia ha sido equivalente a un desarrollo en términos digitales de un año, había iniciado García-Zeballos, y desde Entel retomaron estas palabras para señalar que “la pandemia aceleró los tiempos. Las expectativas son muchísimas y los desafíos también. No hay inversión sin rentabilidad”, expuso Manuel Araya Arroyo, gerente de Regulación y Asuntos Corporativos del operador.
Más tarde, Araya Arroyo deslizó un punto en el que coincidió el resto: el sector ha sido buen alumno y fue sobreexigido por esto. Puso como ejemplo la “mal llamada ley de antenas”, que dio una serie de obligaciones a las empresas y también a los municipios –pero estos últimos no cumplieron–, o las obligaciones que debieron asumir las empresas del sector tras el terremoto de 2010.
Rodrigo Sajuria, director de Movistar Empresas, dio detalles de lo ejecutado por la filial local de la española en los últimos meses. En la lista destacó nuevos servicios y productos e hizo énfasis en “la necesidad de crear un ecosistema entre todos”, algo que la firma acompaña desde la construcción de “una empresa aparte” para crear una red de fibra óptica que “esté disponible para todo el país”.
Para el CEO de WOM, Christopher Laska, “hay mucho por hacer” en Chile y “necesitamos cooperación para hacer un despliegue eficiente y llegar a la mayor cantidad de gente en el menos tiempo posible”. El ejecutivo también coincidió con Escobedo, de Claro, en que hay distintas brechas y todas repercuten en el sector. Por ejemplo, existen sitios que carecen de electricidad y eso trae sobrecostos a los operadores.
Fernando Gana, gerente General de Grupo GTD, consideró que el desafío es “que la industria siga siendo muy competitiva”. En igual sintonía se mostró el Gerente General de VTR, Vivek Khemka, quien pidió a las autoridades “un tipo de regulación que facilite la prestación de servicios y, a la vez, nos mantenga en competencia para el beneficio de todos”. Sugirió, además, la implementación de subsidios para el acceso a productos y servicios, como ocurre en Puerto Rico.
Así cerró el primer panel, que tuvo a Sonia Agnese, analista Senior para América Latina de Omdia, como moderadora, y en el que se discutieron retos y oportunidades que presenta 5G para Chile y América Latina. Conceptos como cierre de la brecha digital, seguridad, flexibilidad regulatoria y cooperación funcionaron de hilo conductor del debate que reunió expertos internacionales y representantes de los operadores locales.