Durante la 89ª Convención Bancaria se vivió un auténtico cisma en materia de pagos digitales.
Los anuncios hechos por la gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja, son, probablemente, los más relevantes sobre pagos inmediatos interoperables desde que su antecesor, Alejandro Díaz de León, presentó CoDi (Cobro Digital) en 2019.
Siete años pasaron y pareciera que la situación no cambió mucho desde entonces, al menos en este método de pago. Ya hemos hablado del fracaso de CoDi. En estos más de seis años, se validaron poco más de 22 millones de cuentas (22,103,832), pero la proporción de las que lo han utilizado es alrededor de 10 a 1, pues hasta mediados de marzo, sólo 2,659,311 habían realizado al menos un pago y un número aún menor (1,109,367) al menos un cobro.
Esos números son muy inferiores a los 11,000 millones de pagos con tarjeta o las 7,300 millones de transferencias que, según el propio Banxico, se hicieron en 2025 a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) —no olvidar que CoDi y DiMo fueron desarrolladas sobre la infraestructura del SPEI— en México.
Una es consecuencia de la otra, es decir, las modificaciones propuestas obedecen al bajo uso y precisamente buscan incentivarlo. La coartada que encontró Banxico para hacerlo fue la experiencia del usuario (UX). Esa fue una de las principales razones a las que se atribuyó su casi nulo uso: que no era muy intuitiva o la opción no era muy accesible dentro de la app financiera del usuario o, en términos coloquiales, estaba escondida y no era muy fácil de usar.
Precisamente eso, una gran UX, fue lo que catapultó el hipercrecimiento de compañías de tecnología financiera, como Nubank, primero en Brasil, su mercado de origen donde por sí solo superó los 100 millones de clientes y luego en México. Y también de otros bancos digitales, como Revolut, ahora que ya está disponible su oferta completa en el país.
A reserva de que se publiquen las guías técnicas anunciadas por Banxico, la normativa, tal como está planteada, luce muy ambiciosa: homologar la experiencia de decenas de aplicaciones móviles distintas para que, si bien no sea exactamente igual, al menos sea similar. Esto impacta a los equipos de Producto y UX que, entre todas las instituciones involucradas, suman miles de colaboradores, principalmente ingenieros.
Eso llevó a que, en su conferencia matutina de este lunes 6 de abril, la propia Sheinbaum destacara que Banxico ha sido ‘muy activo’ y reiterara que, junto a la banca comercial y la Secretaría de Hacienda, tienen el objetivo común de la digitalización de la economía. Para ello, expuso, impulsan algunas acciones concretas, como facilitar los pagos con el teléfono, abrir cuentas bancarias sin necesidad de registrarse ante Hacienda para fomentar la formalización, a partir de los casos de éxito internacionales, como la India, Brasil y China, además de reiterar su intención de que para el cierre de 2026 los pagos en casetas y gasolineras se hagan de manera electrónica, totalmente sin efectivo.
Por eso resulta muy esclarecedor que la gobernadora Rodríguez Ceja haya escogido la 89ª Convención Bancaria para anunciar los nuevos proyectos de disposiciones, ya que los bancos y los grupos financieros que constituyen serán los principales impactados.
Tan sólo de CoDi, tal como recoge el propio Banxico, los Participantes Obligados son: Ualá, Actinver, Afirme, Kapital, Azteca, Banamex, Bancoppel, BanBajío, Banjército, Banorte, Banregio, Babien, Bansi, Banco Base, BBVA, Monex, Compartamos, Consubanco, Dondé, HSBC, Inbursa, Inmobiliario, Invex, Mifel, Banco Multiva, Pagatodo, Sabadell, Santander, Scotiabank y Vepormas.
Mientras que si se amplía a los participantes del SPEI, tal como consta en el plan de consulta, el número se triplica: 94 ó 95 tan sólo entre los directos, si se toma en cuenta la reciente integración de PayPal. En esta lista ampliada, además de los bancos comerciales, aparecen ya instituciones de fondos de pago electrónico (IFPEs), bancos de desarrollo, sociedades financieras populares (sofipos), casas de bolsa, cajas populares y agregadores de pago.
Todos ellos se dieron cita en la Convención Bancaria que, más que un cónclave exclusivo de la banca es una reunión de todo el sistema financiero mexicano. Esa fue la impresión que me dejó al haber asistido por primera vez: que hay plena consciencia de que cualquier paso se dará en conjunto con proveedores tecnológicos e hyperscalers.
Por cierto, BBVA informó que su nueva app superó los 1,111 millones de accesos mensuales y hasta febrero de 2026 registró un crecimiento de 27%. A cinco meses de su lanzamiento, acumuló 27 millones de usuarios digitales, con lo que se posicionó como la app financiera más usada en México. Mercado Pago es la segunda, con más de 20 millones de usuarios activos mensuales (21.6 en la primera mitad de 2025, según Atlantico).
Interesante el dato de su Latin America Digital Transformation Report 2025 que señala que los bancos tradicionales poseen el 60% de los usuarios de la banca digital y los nuevos jugadores el 40% restante, aunque continúan ganando mercado. Este 2026 podría ser el año de inflexión en que la balanza se equilibre y luego se cargue hacia el otro lado.
Además, si se toman en cuenta las modificaciones propuestas a la Circular 3/2012, referentes a la asociación de los diez dígitos de una línea de telefonía móvil a una cuenta para recibir transferencias electrónicas, lo cual, constituye, esencialmente el núcleo de DiMo —el segundo intento de Banxico, lanzado en 2023—, se trataría de la homologación de facto entre ambos sistemas.
Ahora sólo falta ver si estas nuevas disposiciones prosperan, y no ocurre lo mismo que con el proyecto que presentó junto a la CNBV para fijar las comisiones a los pagos con tarjeta. La consulta está abierta hasta el 20 de abril.
Pagos contactless por doquier
El CEO de Visa, Ryan McInerey, participó en la 89ª Convención Bancaria. Dijo que México representa la mayor oportunidad para la compañía debido a que ningún otro país del mundo cumple con la receta de, 1) ser un país grande, 2) con baja bancarización y 3) un alto uso de efectivo. De ahí que sea uno de los mercados más importantes para la compañía de pagos digitales más grande del mundo en la próxima década, como, dijo, lo certificaba su propia presencia en el evento.
Visa expone como principal ejemplo de la expansión de los pagos digitales el hecho de que los pagos sin contacto hayan crecido 10x en 3 años en el país, al pasar de 3% en 2023 al 30% en 2026. Ese dato, que podría parecer nimio, no lo es, por ser este año mundialista y México una de sus sedes.
Ahora potencialmente todos los celulares pueden convertirse en terminales de cobro, algo que hasta hace un par de semanas no era posible.
El año pasado, cuando asistí al lanzamiento de lo que BBVA llama ‘Cobro al toque’ —su propia solución de Tap to Phone—, no sabía que no era algo tan común en el país. Eso fue en julio de 2025. El banco estimó cerrar el año con 25,000 comercios activos.
A fines de enero, Clip también presentó Tap to Pay en México y poco más de un mes después, Mercado Pago hizo lo mismo. Con eso, los tres mayores receptores de pagos con tarjeta en México (un adquirente bancario y dos agregadores) ya habían lanzado Tap To Phone en México. Sin embargo, pese a esa magnitud, aún faltaba algo. Sólo estaba disponible en Android, que si bien representa la gran mayoría del parque móvil del país, no lo abarca por completo.
Eso cambió la última semana de marzo: Visa habilitó Tap to Pay en iOS y, gracias al SDK de Visa Acceptance Plataform, los proveedores de servicios de pago (PSP) ya pueden habilitar que sus clientes acepten pagos contactless desde sus teléfonos de Apple. La compañía de la manzana informó que Adyen, Clip y Mercado Pago serían las primeras plataformas en ofrecerlo en el país. Ahora falta ver cómo avanza su adopción a partir de un uso que hoy es prácticamente nulo.