Brasil podría obligar a Netflix y Amazon a financiar la industria audiovisual nacional
Un proyecto de ley busca que las plataformas de streaming como Netflix y Prime Video paguen un tributo para promover el desarrollo de la industria audiovisual brasileña.
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó un proyecto de ley que busca que las plataformas de servicios de video bajo demanda, como Netflix, Amazon Prime Video y Disney+, contribuyan a la financiación de la industria audiovisual nacional.
El proyecto de ley 8889/2017 propone establecer un marco normativo para los servicios de video bajo demanda, equiparándolos parcialmente con los canales tradicionales de televisión por suscripción.
Así, las plataformas de contenido audiovisual estarían obligadas a contribuir al desarrollo de la industria audiovisual brasileña, garantizar espacios para la producción nacional y cumplir con estándares de accesibilidad e información al usuario.
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El proyecto introduce una contribución progresiva a la Condecine, el fondo administrado por la Agencia Nacional de Cine (Ancine) diseñado para financiar el desarrollo del sector audiovisual y cinematográfico nacional.
La iniciativa plantea que el porcentaje de contribución se aplicaría sobre la recaudación bruta anual y dependerá de la categoría y el tamaño de la empresa. Las grandes plataformas de streaming como Netflix, cuya facturación anual supera los 4.8 millones de reales, tendrían que pagar hasta un máximo de 4% de sus ingresos brutos anuales.
Mientras tanto, las plataformas digitales de compartición de contenido audiovisual como TikTok, YouTube, Instagram y Facebook tendrían tarifas reducidas de entre 0.1 y 0.8%. Y las plataformas con una facturación anual igual o menor a 4.8 millones de reales estarán exentas del pago.
Deducción a través de inversión en producciones nacionales
Parte de esos recursos podría destinarse directamente a coproducciones o adquisiciones de obras nacionales, con incentivos adicionales para fomentar la producción en regiones como el Norte, Nordeste y Centro-Oeste.
Las empresas pueden deducir hasta 60% de la contribución a Condecine si invierten ese valor en la producción de contenido nacional.
El 30% podrán deducirlo a través de la adquisición de derechos o para proyectos de producción o coproducción de obras cinematográficas o videográficas brasileñas de producción independiente. Y el otro 30% podrán destinarlo a empresas productoras brasileñas establecidas en las regiones norte, nordeste y centro-oeste.
Además, otro de los ejes del proyecto de ley es la inclusión obligatoria de títulos brasileños en los catálogos de las plataformas digitales. El porcentaje mínimo será definido por la Ancine, tomando en cuenta la facturación y tamaño de cada empresa.
Para las grandes plataformas de video, la cuota podría alcanzar hasta 20% del total de obras disponibles, y la mitad de ese porcentaje deberá ser producida por empresas brasileñas independientes.
La propuesta de ley señala, asimismo, que las plataformas deberán dar visibilidad destacada a estas producciones en sus mecanismos de búsqueda y recomendación, para que los usuarios puedan encontrarlas con facilidad.
Marco normativo para los servicios de streaming
Actualmente, los servicios de streaming operan en Brasil sin un régimen específico, al amparo de la legislación general de telecomunicaciones e Internet. El proyecto de ley pretende llenar ese vacío al definir la “provisión de contenido audiovisual por demanda” como una actividad sujeta a supervisión de la Ancine.
El proyecto establece que toda plataforma que ofrezca contenido audiovisual a usuarios brasileños, sin importar su sede o país de origen, deberá acreditarse ante Ancine y reportar información sobre su oferta, consumo e ingresos.
La medida busca garantizar transparencia y competencia equitativa entre distintos modelos de distribución audiovisual —como la TV de paga— y las nuevas plataformas digitales.
La propuesta brasileña se enmarca en un movimiento más amplio en América Latina y otras regiones, donde los gobiernos buscan actualizar las reglas del sector audiovisual ante la expansión del streaming.
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Países como Argentina y México ya analizan modelos similares para incentivar la producción local e incluir a las plataformas digitales en los fondos de fomento cultural.
Sin embargo, el aumento de cargas fiscales podría encarecer las suscripciones, limitar la entrada de nuevos actores o desincentivar la oferta de títulos en el país.
Además, exigir cuotas fijas de contenido nacional podría presionar a los catálogos de las plataformas y reducir su capacidad de curaduría global, afectando la experiencia del usuario y la diversidad de elección.
Tras la aprobación del proyecto de ley por la Cámara de Diputados, el texto pasó a la siguiente etapa de su tramitación y está siendo analizado por el Senado de Brasil.