Netflix financiaría obras locales y de mujeres en España, pero advierten sabotaje en ley audiovisual

Esta semana, el Congreso de Diputados de España aprobó la Ley General de Comunicación Audiovisual, un nuevo ordenamiento jurídico que plantea que las plataformas digitales de video streaming aporten al financiamiento de la producción de contenidos en español, de cine independiente, en lenguas cooficiales y hecho por mujeres.

Con 126 votos a favor y 83 en contra, las y los diputados dieron luz verde a la normativa que moderniza la actual legislación en la materia. Si bien contempla obligaciones de inversión para todos los productores audiovisuales, la novedad es que esta vez incluye a las plataformas como Netflix, Amazon Prime o HBO.

De acuerdo con el documento, en los servicios de contenidos Over-the-top (OTT), las grandes plataformas tendrían que destinar el 3.5 por ciento de sus ingresos generados en el país a financiar obras en español o alguna de las lenguas cooficiales como el vasco o el catalán.

Además, la ley busca que las empresas digitales inyecten el 2 por ciento de sus ingresos a la financiación de cine independiente en español o lenguas cooficiales. De este monto, al menos el 30 por ciento tendrá que destinarse a obras dirigidas o creadas exclusivamente por mujeres.

La Cámara de Diputados dijo que una de las prioridades de la ley es promover la obra audiovisual europea, la diversidad cultural y lingüística y las lenguas cooficiales en los contenidos, abordando la nueva realidad en el mercado, dado que las plataformas digitales de streaming cobran cada vez más relevancia.

Sin embargo, la votación del nuevo ordenamiento jurídico se llevó a cabo en medio de la polémica. Los productores de cine y series independientes protestaron contra la ley, luego de que a última hora se incluyera un cambio que, según este grupo, estropea la intención de impulsar los contenidos locales e independientes.

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Los productores independientes advierten que una modificación de términos (de la palabra “un” por “dicho” en la redacción) implicaría que agentes vinculados a los grandes grupos audiovisuales también puedan acceder al financiamiento para obras independientes.

Por otro lado, CIMA, una asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales, denunció que la ley sólo prevé un 30 por ciento de inversión para las producciones independientes. “Eso, en la práctica, nos deja en la misma cuota del 21 por ciento de la inversión total que tenemos hoy”, afirmó Cristina Andreu, presidenta de CIMA.

Las mujeres directoras y creadoras reclaman que la ley establezca una cuota de inversión del 40 por ciento para las películas y series dirigidas y creadas por mujeres, por parte tanto de las grandes plataformas de streaming como de otros emisores audiovisuales como las televisoras.

“Nosotras planteamos estas cuotas porque queremos que las mujeres trabajen y también porque creemos que las mujeres aportemos nuestra mirada. Es la única manera que hay de luchar contra el estereotipo (de género). Eso, en el Ministerio de Cultura, lo entendían bien, pero sospecho que en Economía no manejan estos criterios”, sentenció Andreu, según recoge el diario El Mundo.

Protección a menores

La Ley General de Comunicación Audiovisual, que ahora pasó a trámite en el Senado, también establece que las televisoras deben reservar al menos el 51 por ciento del tiempo de emisión a obras audiovisuales europeas. La mitad de ese tiempo tendría que destinarse a los contenidos en español o alguna lengua cooficial.

También los prestadores de TV deberán reservar un 30 por ciento de su catálogo a obras europeas. Y las comunidades autónomas podrán regular obligaciones para las emisoras de servicio público.

Entre otras cosas, la normativa contempla disposiciones para proteger a las niñas y niños. De acuerdo con el texto, los programas con contenidos no aptos para menores de edad sólo podrán transmitirse entre las 22:00 y 06:00 horas. En tanto, las plataformas tendrán que operar sistemas de verificación de edad y mecanismos para calificar los contenidos en función de la edad.