El director ejecutivo de AT&T, John Stankey, dijo que el Congreso debería otorgar a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos el poder de exigir a las grandes empresas tecnológicas que contribuyan al Fondo de Servicio Universal (FSU), que subsidia el acceso a los servicios de telecomunicaciones y banda ancha.
“Las siete empresas más grandes y rentables del mundo construyeron sus franquicias en Internet y en la infraestructura que proporcionamos. ¿Por qué no deberían participar para garantizar un acceso asequible y equitativo a los servicios de hoy que son tan indispensables como las líneas telefónicas de antaño?”, dijo Stankey en un foro de la industria de las telecomunicaciones en Utah, según publicó Reuters.
En Estados Unidos, el Fondo de Servicio Universal proporciona las partidas para ayudar a los consumidores de bajos ingresos, escuelas, bibliotecas y proveedores de atención médica rural a obtener acceso al servicio telefónico o de Internet de banda ancha.
Hay varias propuestas en el Congreso para exigir que las empresas de tecnología y los proveedores de banda ancha contribuyan al fondo. Una de ellas es impulsada por la FCC, que en 2022 presentó al Congreso un informe para ampliar la base de contribuciones al FSU, incluyendo a los proveedores de servicios de video, las empresas de servicios en la Nube y a las de publicidad digital.
Luego de grandes partidas de inversiones en ayudas, como la de 7 mil millones de dólares para conectar colegios y bibliotecas durante la pandemia, el plan gubernamental que le brinda subsidios a 23 millones de hogares se quedó sin fondos en mayo pasado y cerró luego de que la Casa Blanca insistió sin éxito al Congreso al pedir un adicional de 6 mil millones de dólares.