Beyond One es, por estas horas, protagonista del mercado de telecomunicaciones de Hispanoamérica o, en realidad, de su etapa de reconfiguración. Es que el propietario de Virgin Mobile suena como posible comprador de dos de las tres filiales que todavía mantiene Telefónica en esta parte del mundo: México y Chile. También queda entre los pendientes la de Venezuela, aunque la situación política local posiblemente desplace al país al último lugar.
“Digitalmente diferente”
Beyond One se presenta como una entidad “digitalmente diferente”, capaz de correr los límites de la industria y con la misión de usar la tecnología para crear un mundo más inclusivo, variado y conectado. Sus términos y semblante son descontracturados, podrían emparentarse perfectamente con los utilizados por WOM, y sus promesas lucen firmes: “simplificar la vida digital de los consumidores de una manera transformadora, para que los servicios que desean y usan sean más simples y accesibles, tengan términos transparentes y estén hiperpersonalizados”.
Aunque insiste en conceptos como “espíritu rebelde”, en términos más formales se anuncia como proveedor de servicios digitales personalizados en mercados de alto crecimiento, con participación en Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudita, Kuwait, Pakistán y América Latina (México, Chile y Colombia, como propietario de Virgin Mobile). Cuenta con unos 1,600 colaboradores y tiene entre sus metas la búsqueda de adquisiciones de empresas que hayan demostrado su valor comercial o tecnológico en sus respectivos sectores y países.
Detrás de Beyond One está Priora, un grupo financiero nacido en Suiza y con sede actual en el Distrito Financiero de Dubái que agrupa inversores, operadores y empresas del sector inmobiliario. El 30% del portafolio del holding se concentra en tecnología, media y telecomunicaciones, convirtiendo a este segmento en el segundo en importancia detrás de Real Estate (40%) y por encima de servicios de salud y otros. Su propuesta general en el mediano plazo es convertir a Dubai en hub de inversiones internacionales y seguir invirtiendo en empresas en crecimiento para aumentar su valor empresarial.
Beyond One en América Latina
Beyond One compró Virgin Mobile Latin America en 2023, tiempo después de haber hecho lo propio con Virgin Mobile East and Africa. Por entonces, sus autoridades dijeron que, en sintonía con los objetivos del holding, “las previsiones de la industria sobre el potencial de crecimiento del mercado latinoamericano son sólidas: el tráfico de datos móviles crecerá más de cuatro veces en la región en los próximos seis años, cifra sobre las tres veces esperada a escala mundial”. Sus operaciones iniciaron, en todos los casos, con uso de la red de Movistar.
México
En México, Virgin Mobile inició operaciones en 2014 y experimentó cambios bruscos en el número de usuarios registrados. Según el último registro oficial, cuenta con algo más de 925,000 líneas, lo equivalente a casi el 5% del total de los más de 120 operadores registrados bajo esa modalidad. Su diferencial, según describió por entonces el Instituto Federal de Telecomunicaciones, está vinculado al entretenimiento, con beneficios en contenido, y un target conformado por fans de artistas, videojugadores y consumidores de transmisiones en directo.

Chile
En Chile, la compañía inició operaciones en 2012, también con premisas como servicios sin contrato, buena atención al cliente y paquetes con fuerte presencia de datos. Los datos más recientes de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) dan cuenta de que tiene 40,600 usuarios, cifra que representa menos del 1% del total de líneas móviles en servicio y que contrasta con las más de 360,000 líneas que el MVNO tenía a su cargo a mediados de 2016.

Colombia
Según las cifras más recientes del Ministerio de TIC, Virgin Mobile cuenta a la fecha con unos 3.3 millones de clientes en Colombia.

No se percibe en el operador un cambio significativo en su foco y propuesta de valor con la llegada de Beyond One, que también ofrece en la región su servicio Virgin Connect Roam: una e-sim digital para viajeros con cobertura en 190 países, 11 de los cuales corresponden a América Latina y el Caribe (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guayana Francesa, México, Perú y Uruguay).
Los activos en juego
Telefónica activó su nueva y última etapa de salida de América Latina —mantendrá operaciones en Brasil, España, Reino Unido y Alemania— y tras acuerdos de venta para las filiales de Argentina (Telecom), Colombia (Millicom), Ecuador (Millicom),Uruguay (Millicom) y Perú (Integratel), se propone desinvertir en Chile, México y Venezuela. ”Vamos a salir de Hispam”, despejó dudas su presidente, Marc Murtra, en conferencia de prensa.
Con la situación en Venezuela en puntos suspensivos —de hecho las autoridades locales del operador defendían que no había indicios de que la empresa saliera de ese país hasta el anuncio de Murtra—, la salida de Telefónica de México será una realidad en el corto plazo. Aquí aparece nuevamente el nombre de Beyond One, que según El País habría incluso llegado a un acuerdo para adquirir esa operación por 1,500 millones de euros. Este supuesto avance en las negociaciones entre las partes no fueron confirmadas por fuentes oficiales; ocurrió lo mismo con el resto de operaciones hasta que se concretaron.
En el caso de Chile, Beyond One apareció entre los interesados de último momento. Junto con Paradise Mobile se presentó como posible comprador de los activos de Telefónica en el país. Algunas versiones incluso marcan que habría presentado un esquema que contempla la compra de la operación en su totalidad, un punto relevante teniendo en cuenta los acercamientos previos que tuvo el vendedor con Claro (América Móvil) y Entel, que eran parte de los interesados junto con otro competidor local: WOM.
“Estamos comprometidos a servir y crecer con nuestros clientes en México, Colombia, Chile y más allá”, señaló tras la entrada de Beyond One en América Latina su CEO, Markus Tagger, en lo que ahora puede considerarse la proyección de expandirse en América Latina. De ejecutarlo, la empresa avanzará en sitios conocidos —ya funciona en ambos países como MVNO— con fuerte competencia y tendencia a la consolidación. El movimiento de salida de Telefónica es parte de un proceso de fusiones y adquisiciones que es tendencia en el mundo en general y en los países protagonistas de esta historia en particular.