El aumento se debe a una mayor adopción de dispositivos móviles como teléfonos y tabletas.
El uso de redes sociales en adolescentes ha incrementado desde 2012, su frecuencia de uso se ha duplicado en los últimos seis años.
Actualmente, 70 por ciento de los adolescentes dicen usar las redes sociales más de una vez al día, según el último informe de Common Sense.
El aumento en la frecuencia de uso se debe principalmente al creciente acceso a dispositivos móviles. Ahora, 84 por ciento de los adolescentes tienen un teléfono móvil, mientras que 93 por ciento tiene otro tipo de dispositivo, como una tableta.
En 2012 68 por ciento de los adolescentes tomaban a Facebook como su red social principal. En la actualidad, sólo 15 por ciento dice usarla para comunicarse con sus abuelos o familia.
El 41 por ciento de todos los encuestados tomaron a Snapchat como su red social principal, seguido de Instagram (que es propiedad de Facebook) con 22 por ciento de la muestra.
Las redes sociales han sido relacionadas en los último años por afectar el estado emocional de los adolescentes. Sin embargo, el informe revela que es más probable que los adolescentes digan que estas plataformas tienen un impacto positivo en lugar de negativo.
Por ejemplo, 25 por ciento dice que usarlas los hace sentir menos solos, en comparación con 3 por ciento que dijo lo contrario; 18 por ciento dice que los hace sentirse mejor con ellos mismos, en comparación con 4 por ciento que dice hacerlos sentir peor.
No obstante, la imagen que los adolescentes tienen de las empresas tecnológicas es mala, ya que 72 por ciento creen que las Big Tech manipulan a los usuarios para que pasen más tiempo en sus dispositivos.
Además de esta perspectiva, muchos creen que las redes sociales los distraen de otras cosas importantes como hacer la tarea (57%) o poner atención cuando conviven con otras personas (54%).
Finalmente, el informe señala que ha aumentado la exposición de los jóvenes a contenidos ofensivos como sexistas, homofóbicos o religiosos. El 52 por ciento reportó ver a menudo contenido racista, en comparación con 43 por ciento en 2012.