Actores de doblaje demandan a empresa por robar su voz para entrenar sistemas de IA

Paul Skye Lehrman y Linnea Sage acusan a la empresa Lovo de usar grabaciones de sus voces para entrenar modelos de IA Generativa y vender clones de sus voces sin su consentimiento.

Una pareja de actores de doblaje de Estados Unidos escuchaba un podcast cuando iban a bordo de su automóvil. Paul Skye Lehrman reconoció de inmediato su voz pero no sus palabras: en el programa, se escuchaba diciendo frases que nunca había pronunciado.

Irónicamente, el programa hablaba sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el trabajo de escritores, actores y profesionales del entretenimiento.

Al poco tiempo, Linnea Sage también descubrió un video de YouTube en el que su voz se usaba para explicar la guerra en Ucrania. Sabía que era su voz pero no era ella.

Hoy, ambos actores de doblaje están demandando a la empresa Lovo por robar su voz y utilizarla para entrenar modelos de IA Generativa, con los cuales han producido contenidos de audio sin su consentimiento.

La pareja contó a The New York Times que años atrás, entre 2019 y 2020, fueron contratados por Lovo para grabar algunos clips de voz que se emplearían con fines académicos y de investigación en el caso de Lehrman, y como pruebas de radio en el caso de Sage.

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Y aunque nunca les explicaron exactamente para qué serían usadas sus voces, no indicaron a los actores de doblaje que serviría para entrenar modelos de IA y producir nuevos contenidos.

La demanda, presentada ante un tribunal federal de Manhattan, acusa a Lovo de violar la ley federal de marcas y varias leyes estatales de privacidad al promover copias de sus voces sin su autorización.

En el sitio web de la compañía, se proporcionan clones de las voces de los actores de doblaje, que ya han sido descargados y utilizados por clientes de Lovo. Se desconoce cuántas compañías ya las han usado.

Incluso, la pareja cree que Lovo ha utilizado sus voces para entrenar los modelos de IA que posibilitan la clonación de voces, de la misma manera que ChatGPT se alimenta de miles de millones de fuentes para producir textos.

La compañía de IA Generativa reconoció haber empleado miles de horas de grabaciones de voz para entrenar su tecnología, supuestamente extraídas de una base de datos abierta. Pero no afirmó ni descartó el uso de las voces de Lehrman y Sage.

David Case, abogado que representa a Lovo, negó las acusaciones contra la compañía y dijo que no había problema porque todas las personas que proporcionaron grabaciones de voz dieron su consentimiento.

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Incluso, en un podcast difundido en 2023, Tom Lee, director ejecutivo de Lovo, dijo que la empresa ofrecía un programa de reparto de ingresos a los actores que prestaban sus voces para crear los clones de voz. Sin embargo, Paul Skye Lehrman y Linnea Sage nunca recibieron una retribución de ingresos ni tenían conocimiento de esta actividad.

Los actores de doblaje dijeron que seguirán adelante con su demanda, e inclusive buscan impulsar una demanda colectiva, por lo que están invitando a otros colegas afectados a unirse a su causa.

“Esperamos recuperar el control sobre nuestras voces, sobre quiénes somos, sobre nuestras carreras (…). Queremos representar a otros a quienes les ha sucedido esto y a aquellos a quienes les sucederá si nada cambia”, afirmó Lehrman.

No es la primera vez que artistas, actores y actrices promueven demandas contra empresas de IA Generativa, acusando que roban su trabajo para entrenar sistemas de Inteligencia Artificial.

En 2023, 8 mil escritores exigieron a las empresas de tecnología el pago por el uso de sus obras en el entrenamiento de herramientas de IA. También, ese mismo año, la comediante Sarah Silverman y los escritores Richard Kadrey y Christopher Golden denunciaron a OpenAI y Meta por violar sus derechos de autor.