Los títulos de Oracle, empresa enfocada en el desarrollo de bases de datos, registraron una caída del 14% en la bolsa de valores de Nueva York, en medio de nuevas dudas por parte de los inversionistas sobre la rentabilidad de las inversiones de la compañía en el desarrollo de Inteligencia Artificial (IA). Reportó que sus ingresos se elevaron 14% año con año al segundo trimestre fiscal, sin embargo, esto no fue suficiente para convencer al mercado de la oportunidad de la IA.
Oracle reportó ingresos consolidados por 16,058 millones de dólares al segundo trimestre fiscal terminado el pasado noviembre, lo que representa un alza de 14% año con año. Los ingresos de la compañía se quedaron relativamente cortos respecto a lo esperado por analistas, de 16,190 millones de dólares.
El crecimiento de los ingresos del periodo se vieron impulsados principalmente por un alza de 34% en las ventas de servicios de Nube, que reportaron ingresos por 7,977 millones de dólares. La venta de hardware y servicios reportaron cada una un alza del 7%, aunque representan una participación marginal. Contrariamente, los ingresos por software retrocedieron 5% año con año al segundo trimestre fiscal, para un total de 5,877 millones de dólares.
La compañía de Nube destacó también que cuenta con contratos comprometidos (obligaciones de desempeño pendientes) por un total de 523,000 millones de dólares, 438% por arriba respecto al segundo trimestre fiscal del año pasado, y 15% más de manera secuencial. Esta métrica representa los ingresos esperados por contratos a ser cumplidos en el futuro, con clientes como Nvidia y Meta.
Pese a esta prospectiva de nuevos ingresos, analistas e inversionistas se mostraron cautelosos de los resultados, luego de que la compañía revelara que incrementará sus inversiones para el desarrollo de infraestructura de Inteligencia Artificial.
A lo largo del último año, se han incrementado los temores por la formación de una posible burbuja de IA, al considerar que los crecientes gastos en el despliegue de Centros de Datos y la compra de componentes como GPUs no corresponde con los potenciales ingresos esperados por la tecnología.
Durante el trimestre, Oracle dijo que incrementó su gasto en capital (Capex) a un total de 12,000 millones de dólares, un monto significativamente superior a los 8,400 millones de dólares que estimaban los analistas. La compañía adelantó que para todo el año fiscal (terminado en mayo de 2026) incrementará sus inversiones en 40% hasta un total de 50,000 millones de dólares.
Buena parte de esta inversión estaría atada a la construcción de nuevos Centros de Datos para OpenAI y el proyecto Stargate. Stargate se comprometió a invertir 500,000 millones de dólares para los próximos cuatro años; mientras que Oracle firmó un contrato con OpenAI para proveer de hasta 300,000 millones de dólares en servicios de cómputo para los próximos cinco años.
Doug Kehring, director financiero principal de Oracle, detalló que “la gran mayoría de nuestras inversiones de capital se destinan a equipos generadores de ingresos que se instalan en nuestros Centros de Datos, y no a terrenos, edificios ni energía, que en conjunto se cubren mediante arrendamientos”, según cita Bloomberg.
Los inversionistas han comenzado a mostrar dudas respecto a esta asociación, al considerar que el futuro de Oracle está ahora íntimamente ligado al propio éxito de OpenAI. Por un lado, buena parte de sus ingresos esperados dependerían del crecimiento de OpenAI, al mismo tiempo que la compañía se ha comprometido con fuertes inversiones que impactan directamente sobre el flujo de caja (FCF), obligándola a recurrir a los mercados de deuda, alentando los temores de inversionistas. El FCF de la compañía ya se encuentra negativo en 10,000 millones de dólares.
En ese sentido, Oracle estaría sirviendo como referencia para medir cómo el financiamiento de proyectos de IA con deuda puede afectar la estabilidad financiera de la compañía y de todo el ecosistema. Según información de Reuters, los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) subieron casi 12 puntos básicos el jueves hasta alcanzar al menos máximos de cinco años. Estos instrumentos permiten proteger a los acreedores en caso de incumplimiento, por lo que un mayor costo es el reflejo del mayor riesgo percibido por el mercado.
Pese a las dudas, la compañía se mantiene confiada en la oportunidad que representa la IA. “El entrenamiento en IA y la venta de modelos de IA son negocios muy importantes”, afirmó Mike Sicilia, CEO de Oracle.
En ese sentido, el directivo afirmó que existe una mayor oportunidad para integrar esta tecnología en su portafolio existente: software de Centro de Datos en la Nube, software de base de datos y análisis autónomos, y software de aplicaciones.
“Estos tres negocios de software de Oracle ya son grandes; la IA los hará mejores y más grandes. La IA nos permite automatizar procesos complejos de varios pasos que antes eran imposibles de automatizar. La IA nos permite automatizar la originación de préstamos y la cuantificación de riesgos para los bancos y sus clientes. La IA nos permite ayudar a los médicos a diagnosticar y atender a sus pacientes, y a gestionar el proceso de reembolso entre los proveedores de atención médica y los pagadores”, destacó Sicilia.
Al segundo trimestre fiscal, la utilidad operativa de la compañía se elevó en 12% hasta un total de 4,731 millones de dólares, con una utilidad neta de 6,135 millones de dólares, tras un crecimiento del 95% año con año.