El exgerente de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) Eddy Luis Franco autorizó el pago a una empresa fantasma en Perú —vinculada al proyecto de fibra óptica— por el monto de $us 389.919. El proceso fue manejado con carácter de confidencialidad, informó el presidente del Directorio de la telefónica estatal, Héctor Ramírez.
Por el monto, todos los pagos tienen que ser autorizados por la gerencia, es decir “usted me autoriza a pagar y el gerente tiene que dar su visto bueno. “Vemos en el formulario de tramitación de pago la firma de Eddy Luis Franco y también los sellos”, reveló ayer Ramírez en entrevista para el programa Primer Plano, de Bolivia TV.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Édgar Montaño, hizo pública la denuncia de los presuntos actos de corrupción cometidos en la gestión del exministro y actual alcalde electo de la ciudad de La Paz, Iván Arias, y del exgerente Franco, designados por el gobierno de facto de Jeanine Añez.
Montaño dijo que no se trata de persecución política porque la denuncia cuenta con documentación de respaldo, por lo que “vamos a seguir insistiendo en que todas las personas involucradas en este tema tengan que devolver estos recursos económicos”.
Ramírez señaló que las investigaciones partieron de la necesidad de conocer las razones por las cuales la empresa de telecomunicaciones había decaído durante el régimen de Jeanine Añez. Detalló que, ante las verificaciones, el primer indicio que llamó la atención fue la orden de compra por servicios que señala: “Pago adelantado al 100 por ciento, fraccionado por informes confidenciales presentados a la Gerencia General”.
Detalló que la empresa Servitel había sido contratada para hacer la verificación y el mantenimiento de los nodos de fibra óptica instalados en Perú. Al ser un trabajo cotidiano, llamó la atención que el proceso se maneje con carácter de confidencialidad, por lo que se procedió a la constatación de si la empresa estaba constituida para tal efecto.
“Vamos y nos encontramos con que es un terreno baldío, no existe la empresa, por eso la llamamos fantasma (…) en ese sentido es la segunda sospecha”, añadió.