Mientras espera que se consolide la fusión con T-Mobile, Sprint va repuntando sus números rojos: en el tercer trimestre fiscal, finalizado el 31 de diciembre de 2019, redujo sus pérdidas un 14.9 por ciento hasta los 120 millones de dólares, contra los 145 millones de dólares reportados en el mismo periodo del 2018. A su vez, la cifra supone una reducción del 56 por ciento contra las pérdidas reportadas en el segundo trimestre fiscal, que fueron de 279 millones de dólares.
Entre octubre y diciembre, el operador estadounidense reportó 8 mil 080 millones de dólares en ingresos, un 6 por ciento menos de forma interanual. Del total, unos 5 mil 416 millones de dólares fueron ventas de servicios, mil 272 millones de dólares por ventas de equipos y mil 292 millones de dólares por alquileres de equipos.
Los ingresos operativos llegaron a 66 millones de dólares y el Ebitda a 2 mil 500 millones de dólares.
En este periodo, los costos de ventas y administrativos avanzaron un 2 por ciento hasta los 2 mil 045 millones de dólares, mientras que los costos de servicios se situaron en mil 718 millones de dólares, un 4 por ciento más.
El operador cerró el trimestre con 54.16 millones de clientes, lo que significa un descenso de 322 mil suscriptores en comparación con el año anterior. De todas formas, en los tres meses Sprint tuvo 249 mil adiciones netas.
El ARPU pospago bajó de 43.64 dólares en el tercer trimestre fiscal del 2018 a 42.02 dólares en este periodo, y el prepago pasó de 34.53 dólares en 2018 a 29.63 dólares en 2019.
“Mientras esperamos una decisión en la demanda general de los fiscales estatales, sigo creyendo que la fusión con T-Mobile es la mejor manera de ofrecer los beneficios de la competencia a los consumidores estadounidenses”, sostuvo en el reporte trimestral el CEO de Sprint, Michael Combes.