Telefónica devolverá en México frecuencias en las bandas de 800 MHz y 1.9 GHz tras acuerdo de última milla con AT&T

La compañía española presentó su renuncia a las concesiones ante el IFT, luego de su acuerdo para montarse a la red de AT&T en México y en medio de la reorganización operativa de su negocio en Hispanoamérica.

A poco más de un mes de haber firmado un acuerdo con AT&T para usar su red de última milla, Telefónica renunció a un conjunto de frecuencias en las bandas de 800 MHz y 1.9 GHz que había adquirido a lo largo de los casi 20 años que tiene en el mercado mexicano, ya sea a través de subastas o de la fusión con Pegaso PCS.

La filial en México del operador español presentó ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) una solicitud de renuncia para esas bandas del espectro, la cual fue aprobada por el organismo el 4 de diciembre de 2019, según consta en el Registro Público de Concesiones bajo el folio FET068437CO-101346.

Telefónica devolverá el espectro desde el 31 de diciembre de este año hasta el 30 de junio de 2022, en bloques de alcance regional y nacional, como lo informó en primer lugar El Economista.

Durante este tiempo, la compañía migrará gradualmente el tráfico 3G y 4G de su red a la infraestructura en la última milla de AT&T, una estrategia de negocios planteada para aumentar su rentabilidad en el país debido al alto costo del espectro, ya que le permitirá ahorrar unos 257 millones de dólares al año (4 mil 858 millones de pesos).

Al entablar el convenio, se abrió el terreno para retornar el espectro radioeléctrico que quede ocioso y utilizar los recursos para invertir en otras partes de su red, así como ofrecer nuevos servicios a los usuarios mexicanos, según afirmó en un foro en México el Vicepresidente Regulatorio y de Asuntos Públicos de la empresa, Miguel Calderón.

En paralelo a este anuncio, la matriz de Telefónica en España emprendió una reestructuración operativa de sus activos en Hispanoamérica después de haber vendido sus filiales en Centroamérica. Así, apuesta por concentrarse en los mercados de España, Brasil, Alemania y el Reino Unido. Con ello se daba por entendido que México, Chile, Colombia, Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y Venezuela quedaban en un segundo plano.

México aportó 5.6 por ciento de los ingresos en América Latina de la compañía en 2018, colocándose como su sexto mercado en términos de ganancias después de Argentina, Chile, Perú y Colombia, mientras que Brasil generó 48.5 por ciento del total y representa su pieza más fuerte en la región.

A su vez, el operador móvil ha señalado que el precio que se paga en el país mexicano por el espectro es muy alto. Incluso la GSMA ha dicho que estas tarifas son muy caras en comparación con otros países. El acuerdo con AT&T le evitará esos costos y redirigir su inyección del capital a la calidad de los servicios, y ya no al acceso. Sin embargo, el escenario aún es incierto: en 2018, la inversión de Telefónica en México cayó 74 por ciento hasta 965 millones de pesos y fue la compañía de telecomunicaciones que más redujo su gasto en el país.

Hasta junio de 2019 y antes de su desprendimiento, Telefónica poseía 105 MHz, lo equivalente a 18 por ciento del total asignados a servicios móviles, y era el tercer operador en la distribución del espectro, después de AT&T (39.3%) y Telcel (27.1%). La mayoría de sus concesiones eran para el espectro de 1.9 GHz o PCS (servicios de comunicación personal) y la de 2.5 GHz. Su renuncia a las concesiones le dejará intacta su participación en esta última banda, al menos por ahora.

De acuerdo con datos del IFT, el operador móvil tiene alrededor de 20 por ciento del mercado mexicano en cuanto a número de clientes y un ingreso promedio por usuario (ARPU) de 52 pesos, mientras que sus dos competidores registran un ARPU muy similar de 150 pesos aproximadamente, una cantidad casi tres veces mayor.