La Inteligencia Artificial en hardware y software alcanzará casi 1 billón de dólares en 2025

La nueva y poderosa tecnología de Inteligencia Artificial (IA) está aquí para quedarse, con un impacto disruptivo y una presencia dominante, sus capacidades computacionales significativas, aplicable a un mar de casos de uso en la vida diaria y el comercio.

Junto con la conectividad 5G, el Internet de las cosas (IoT) y la nube, la IA formará parte del grupo de tecnologías transformadoras que ahora convergen e intersectan de nuevas maneras, dando lugar a nuevas oportunidades y desafíos por igual.

Una reciente investigación de IHS Markit estima que los ingresos globales para los sistemas de Inteligencia Artificial que cubren componentes de hardware y software alcanzarán casi 1 billón de dólares en 2025, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 28 por ciento, a partir de 142 mil millones de dólares en 2017.

La adopción de IA será más fuerte en las industrias automotriz, manufactura, atención médica y defensa, con centros de datos e infraestructura de computación en la nube formando las principales áreas en las cuales se llevará a cabo la capacitación en Inteligencia Artificial.

¿Quién lleva la ventaja en la carrera por IA?

Los dos principales participantes de la IA son Estados Unidos y China, aunque el consenso general es que la IA en China está ligeramente por detrás de la de Estados Unidos. Una de las razones clave es que China sigue dependiendo en gran medida de Estados Unidos en cuanto a tecnología de chips, donde los avances están impulsando la IA, lo que hace que China dependa mucho de Occidente para sus necesidades de semiconductores.

Sin embargo, China tiene numerosas ventajas en muchas otras áreas en las cuales están involucradas iniciativas de IA, incluido un apoyo excepcional del gobierno y una financiación considerable, que podrían poner por delante al país asiático más allá de los EE.UU.

Por el contrario, Europa, la única otra región de importancia en el mercado de IA, sigue muy por detrás de Estados Unidos y China en sus iniciativas de IA.