Persistencia del uso de antenas para ver TV podría retrasar el segundo dividendo digital
Los radiodifusores no van a querer entregar al espectro que usa la televisión terrestre, debido a que tienen en eso una oportunidad para mantener sus ingresos: Deloitte.
A través del uso de antenas para captar la transmisión de canales, la televisión terrestre se resiste a morir ante formas más modernas de consumir productos audiovisuales. Es una buena noticia para la industria televisiva, pero no significa lo mismo para la de telecomunicaciones, pues podría retrasar por aún más tiempo la transición a la televisión digital (TDT) y, por lo tanto, la liberación de espectro para servicios móviles.
Para 2020, Deloitte estima que al menos mil 600 millones de personas tendrán una antena para recibir la señal gratis en su televisor, lo equivalente a un poco más de la quinta parte de la población mundial.
Incluso el número de televidentes con antena podría ascender a dos mil millones, lo cual representa 50 por ciento más que la base de suscriptores de la televisión de paga entregada vía cualquier tecnología.
En esta tendencia de consumo la industria de la televisión tiene una oportunidad para resistir la ola de innovación que representan, por ejemplo, las plataformas de servicios de video bajo demanda (SVoD) como Netflix. Sin embargo, las frecuencias de espectro que utiliza la televisión terrestre tardarían más en liberarse y reasignarse.
“Con la mitad de los televidentes de todo el mundo viendo al menos parte de la televisión usando una antena, los radiodifusores no van a querer entregar a los gobiernos el espectro que usan para esas transmisiones, y luego a los operadores, en el corto plazo. Un segundo dividendo digital parece cualquier cosa menos inminente”, advierte Deloitte en sus predicciones para 2020.
En consecuencia, los gobiernos y los operadores móviles serían los más afectados por el retraso en la disposición de espectro como la banda de 700 MHz, al no percibir pagos por el recurso radioeléctrico, ni poder mejorar la cobertura y velocidad en la transmisión de datos.
Hacia 2023, la consultora prevé que los ingresos del sector televisivo disminuirán 11 por ciento en comparación con los números actuales, pero las aportaciones de publicidad se mantendrán e, inclusive, incrementarán ligeramente, con cuatro mil millones más hasta los 185 mil millones en 2021.
Los anunciantes no han abandonado el mercado de la televisión, pese a que los SVoD acaparan cada vez más su chequera. Una de las razones es que las antenas de televisión mantienen conectados a los usuarios a los canales tradicionales y hacen un pacto implícito: mirar contenidos gratis a cambio del tiempo que consumen publicidad. A medida que esto siga sucediendo, los proveedores no querrán acelerar la transición a la TDT.