Deutsche Telekom (DT) atraviesa una situación estresante. Por un lado, ha decidido suspender sus acuerdos referentes a la compra de equipos de red 5G, pues está a la espera de la resolución en Alemania sobre si prohibir o no a Huawei por razones de seguridad.
Por otra parte, en Estados Unidos la posible fusión entre su unidad T-Mobile y Sprint por 26 mil millones de dólares, está en juego, ya que una docena de estados han exigido bloquear la fusión y el caso será escuchado por un juez de Nueva York el 9 de diciembre.
Cabe recordar que, desde mayo, Washington impuso una prohibición de exportación a Huawei, y aunque la compañía china ha negado las acusaciones, cualquier señal de que Deutsche Telekom esté haciendo negocios con ellos pondrá en riesgo toda posibilidad de negociación con Estados Unidos.
DT declaró a Reuters que “a la luz de la situación política poco clara, actualmente no estamos celebrando ningún contrato 5G con ningún proveedor”, y “les estamos informando a los vendedores sobre esto”.
De acuerdo con una fuente anónima, Claudia Nemat, miembro de la junta de Deutsche Telekom, tuvo una reunión con el Vicepresidente de Huawei, Eric Xu, sobre la relación comercial entre ambas compañías.
El panorama alemán dio un giro inesperado: la Canciller Angela Merkel apoyó un marco regulatorio que no contemplaba prohibiciones a ningún proveedor, pero sometería a escrutinio la tecnología y el gobierno de todos los proveedores. Sin embargo, legisladores de alto rango se han opuesto, presionando para agregar algún escrutinio parlamentario al régimen de supervisión.
Deutsche Telekom externó su preocupación, indicando que esperan “obtener claridad política para la construcción de 5G en Alemania lo antes posible, para que no nos quedemos atrás”. En algunas ciudades alemanas el operador ya lanzó 5G; un ejemplo es Berlín con el proyecto piloto que arrancó justo con Huawei.