Licitaciones pendientes, futuro incierto para 5G en América Latina
Este artículo se publicó originalmente en Digital Trends | Riesgos digitales. Consulta la revista completa más abajo.
El retraso en las subastas de espectro 5G en América Latina representa un riesgo para la competitividad regional.
Mientras mercados líderes como Brasil ya han desplegado redes 5G independientes, países que postergan sus licitaciones frenan la llegada de inversiones en infraestructura y servicios digitales avanzados.
De acuerdo con el estudio 5G en América Latina: liberando el potencial realizado por la GSMA, las redes 5G traerán a América Latina un un impacto económico proyectado de 26,000 millones de dólares para 2030; sin embargo, si las licitaciones se siguen retrasando, éste será mucho menor.
La GSMA destaca que la velocidad de implementación, así como la adopción, el alcance y la calidad de los servicios 5G, dependen en gran medida de que exista un entorno de políticas apropiado, advierte la GSMA.
Durante el México Digital Summit 2025, organizado por DPL Group, Norma Solano, presidenta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) de México, reveló que la licitación 5G está programada para este año. Los planes incluyen la asignación de más bandas especiales para la tecnología 5G y la ampliación de los bloques de espectro.
Además, la CRT busca establecer zonas más pequeñas para facilitar la entrada de operadores regionales y la implementación de reglas asimétricas que beneficien a pequeños operadores, dándoles por primera vez acceso a espectro y evitando el uso de bandas libres saturadas, lo que a su vez mejorará la calidad del servicio.
Incluso, en el caso mexicano, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), aseveró que por primera vez habrá descuentos en el costo del espectro radioeléctrico.
“Por primera vez, se podrán otorgar descuentos de hasta 50% al pago del espectro, a cambio de que las empresas lleguen a donde no hay infraestructura. Puede haber un descuento significativo para la licitación 5G; está bien que haya descuento, pero es mejor que haya más mexicanos conectados”, comentó Merino.
Y es que precisamente la GSMA ha advertido a lo largo de muchos años que el espectro caro es el mayor obstáculo en la región. En México, los altos derechos anuales han provocado incluso la devolución de bloques de frecuencias por parte de operadores. Demorar las subastas sin reformar estos costos corre el riesgo de que las licitaciones queden desiertas, como ya ocurrió en 2021.
A nivel regional, la inacción política impacta directamente en el PIB. Aunque 5G aportará más de 60,000 millones de dólares a la economía latinoamericana en 2030, el 43% de estos beneficios dependen de sectores como manufactura y servicios que necesitan la tecnología hoy para digitalizarse. Cada año de retraso es un año de productividad perdida frente a potencias globales.
Otro riesgo inminente es la brecha digital interna. Una tecnología como el FWA 5G (Internet inalámbrico fijo) puede ser la solución más rápida para conectar hogares en zonas urbanas de ingresos medios donde la fibra es costosa. Sin espectro asignado, millones de latinoamericanos seguirán dependiendo de conexiones de cobre o cable de bajo rendimiento.
Además, la demora impide la transición a la arquitectura 5G independiente. Sin redes autónomas, la región no puede habilitar casos de uso críticos como las cirugías remotas o las fábricas inteligentes. Esto condena a las industrias locales a operar con versiones “limitadas” del 5G que no ofrecen el verdadero potencial de transformación.
Mientras países como Chile y Brasil ya muestran adopciones de doble dígito, el retraso en el resto de la región condena a sus industrias a operar con tecnologías heredadas. Para evitar este rezago, es imperativo que los reguladores alineen los precios del espectro con su valor real de mercado y eliminen las barreras fiscales que hoy asfixian la inversión privada.
Pantalla completa
