Inteligencia Artificial en el mundo educativo: ¿qué es lo urgente?

¿Creen que estamos en la era de la Inteligencia artificial (IA)? Yo sí, y además considero que, tal como el Conejo Blanco de Alicia en el País de las Maravillas, estamos atrasadas. ¿Recuerdan el cuento de Lewis Carroll?, donde la metáfora del conejo nos indica la urgencia en el tiempo, pero es mejor hacer algo que no hacer nada, ¿cierto?

Mi principal inquietud es la urgente necesidad de desarrollar normativas y políticas claras respecto al uso de Inteligencia Artificial Generativa en el entorno académico, garantizando que se respeten los principios de ética, propiedad intelectual y protección de datos personales que deben estar enmarcados en un gran paraguas que es la integridad académica. 

Con la rápida adopción de herramientas de IA Generativa en la educación, es crucial establecer un marco regulatorio que aborde algunas áreas claves para su buen uso. 

Esto implica educarnos y educar a las comunidades académicas en esta herramienta y, como primer paso, es primordial establecer un estándar, marco normativo o parámetro que entregue claridad tanto a las y los estudiantes como académicas y académicos en el uso de clases, presentaciones, trabajos, investigaciones y cualquier contenido en diversos formatos que se cree o se utilice IA. 

Considero estos cuatro puntos como claves y urgentes de implementar para el avance en la utilización de IA en instituciones educativas: 

1. Utilización de IA en el ambiente académico 

Es importante que se defina y transparente el uso de IA tanto de las y los estudiantes como de académicas y académicos.

Utilizar las herramientas de IA no es incorrecto o malo si es bien utilizado, reconocido y sin transgredir las normativas asociadas. 

Para ello, es fundamental que cada institución identifique su realidad y trabaje en los siguientes puntos con toda la comunidad académica. 

Lo ideal es formar un comité o grupo de trabajo transversal donde todos los estamentos de la entidad puedan estar involucrados y puedan co crear viendo las realidades de cada área 

  • Generar políticas institucionales transversales que definan claramente qué constituye el uso adecuado de IA Generativa en trabajos académicos e investigaciones, asegurando que las y los estudiantes, las y los académicos comprendan cómo utilizarlas, para qué y sus límites de uso no sólo ético, también en la normativa vigente, que pueda ir actualizándose según las necesidades de la comunidad académica y avances de esta tecnología. 
  • Acordar con las distintas Unidades Académicas y autoridades la implementación de mecanismos de transparencia, transversales para toda la comunidad educativa donde las y los estudiantes, las y los académicos, así como quienes desempeñan labores administrativas, profesionales y terceros que presten servicios, declaren explícitamente el uso de IA en la creación de contenido académico, similar a como se citan las fuentes tradicionales con las distintas normativas internacionales, dependiendo del área de conocimiento. 

2. Creación de contenido y legislación vigente 

  • Generar regulaciones internas en cada institución que establezcan los derechos y responsabilidades sobre las obras generadas por IA, que protejan la propiedad intelectual y derecho de autor, tanto de las y los creadores humanos como de las instituciones que utilizan estas tecnologías.
  • Fomentar e incentivar la creación de licencias específicas para trabajos generados con la asistencia de alguna herramienta de IA, respetando la normativa chilena vigente de Inteligencia Artificial (1), propiedad intelectual (2), protección de datos (3) y que promuevan la atribución adecuada. 

3. Integridad académica 

En este gran paraguas que es la integridad académica, donde las instituciones están llamadas a formar en ética, respeto a la regulación vigente y fomento a la creación, la integridad académica debe ser recogida como un valor institucional, valor agregado que no sólo le dará un realce a la institución sino, más importante, que sus titulados tendrán un sello destacable.

Esto contribuye profundamente a la formación de una sociedad más justa, en donde el engaño y las malas prácticas están siendo más recurrentes que nunca. 

  • Crear e implementar políticas institucionales que incorporen la formación obligatoria en ética y uso responsable de IA, incluida la normativa chilena vigente y la institucional que debe ir acorde, asegurando que las y los miembros de la comunidad académica comprendan los riesgos y beneficios de estas herramientas. Esta formación debe ser para todas y todos quienes componen la institución. 
  • Es importante que cada Casa de estudios pueda establecer procedimientos claros para la evaluación y detección de similitud y fraude académico. Y a su vez, educar en las distintas normas de citas, bases de datos, ética, uso de datos personales, entre otros temas relacionados. 
  • Buen uso de los datos personales en los procesos de investigación, tanto de investigadoras e investigadores que pertenezcan a la institución como de aquellas y aquellos que pertenezcan a otras entidades y se esté trabajando en colaboración. 

4. Promoción del uso responsable de herramientas de IA 

Sabemos que un gran número de estudiantes y académicos utilizan herramientas de IA en sus quehaceres académicos y personales. 

Obviar su uso o no aceptarlo nos dejará atrás en esta nueva era, por lo que hay que enfocarse en enseñar a utilizar las herramientas de IA, concientizar en su buen uso, difundir los límites según la regulación, etc. 

  • Incentivar y fomentar una cultura de respeto y convivencia que promueva el uso ético y responsable de la tecnología, integrando estos valores en los programas de estudios y en las actividades extracurriculares. 
  • Crear espacios de diálogo y reflexión sobre el impacto de la IA en la educación y la sociedad, involucrando a las y los estudiantes, académicas y académicos, expertos y la comunidad universitaria en general para construir un entendimiento compartido, razonado y colaborativo. 
  • Implementar cursos de capacitación en diferentes plataformas de IA para ser utilizadas como tutores o herramientas que ayuden al mejor desempeño académico e incluso personal. 
  • Y uno de los puntos más importantes es utilizar estas herramientas para potenciar el pensamiento crítico y creatividad, utilizándolo como un tutor, apoyo, ayuda para la generación de ideas, etc., empleándolo para potenciar el conocimiento personal y colectivo. 

Las instituciones de educación están llamadas a tomar acción y ser los agentes creadores de estos parámetros. En este sentido, desde el ámbito local el CRUCH (Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas) juega un rol primordial, al ser un ente que reúne las universidades públicas del país y otras asociadas.

Es fundamental considerar, por lo tanto, una mirada unificadora con un estándar que servirá para dar prestigio a las y los profesionales que son formados en las Casas de estudios, brindando un valor a las instituciones para que sean un aporte a la sociedad en donde la corrupción, el fraude, las malas prácticas están más presentes que nunca

Los lineamientos deben respetar y se deben enmarcar en la normativa chilena vigente, tanto de propiedad intelectual, Inteligencia Artificial y protección de datos personales, además de estar acordes con los reglamentos particulares de cada institución educativa; de lo contrario, actualizarlos si fuese pertinente. 

La creación de normativas, políticas y estándares institucionales no sólo protegerá la integridad académica, el buen uso de las herramientas de IA, derechos de propiedad intelectual y datos personales, también preparará a las y los estudiantes para un mundo donde la tecnología y la ética van de la mano, respondiendo a las necesidades actuales, estableciendo un estándar de excelencia y responsabilidad que puede servir de modelo para otras instituciones educativas, resolviendo problemas inmediatos y estableciendo una base sólida para el futuro de la integridad académica en la era digital. 

Es fundamental la participación de todas y todos los actores involucrados en la comunidad educativa para crear un marco regulatorio y lineamientos de integridad académica, los cuales deben articular todas las unidades, procesos académicos y modelo de enseñanza.

Por ende, lo anterior debe ser instalado como un valor institucional transversal en toda la universidad. Así se generará una “cultura de integridad académica” que dará un sello distintivo de cada estudiante, académica, académico y todas y todos los que componen la comunidad universitaria. 

Debemos apurarnos como el Conejo Blanco de Alicia en el País de las maravillas. Hay que dar premura al instante. Está pasando el tiempo y no nos podemos seguir enredando, atrapando y estar estáticos mientras todo ocurre ante nuestros ojos. 

Hay que aunar esfuerzos para crear estándares que ayuden y contribuyan a la generación de nuevos conocimientos y saberes y, así, ir diluyendo este laberinto de incertidumbre que sólo genera inseguridades en el mundo educativo. 

Bibliografía 

1. Chile. (1970). Ley N° 17.336 sobre propiedad intelectual. Diario Oficial de la República de Chile, 2 de octubre de 1970. 

2. Chile. (1999). Ley N° 19.628 sobre protección de la vida privada. Diario Oficial de la República de Chile, 28 de agosto de 1999. 

3. Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. (2021). Política nacional de Inteligencia Artificial. 

Notas al pie

1 Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. (2021). Política Nacional de Inteligencia artificial. https://bcn.cl/2uo23.  

2 Chile. (1970). Ley N° 17.336 sobre Propiedad intelectual. Diario Oficial de la República de Chile, 2 de octubre de 1970. https://bcn.cl/27c1j

3 Chile. (1999). Ley N° 19.628 sobre Protección de la vida privada. Diario Oficial de la República de Chile, 28 de agosto de 1999. https://bcn.cl/2eqfn.