Buenos Aires. La siguiente gran transformación digital no ocurrirá únicamente en la Nube ni estará limitada al smartphone. Para Qualcomm, el futuro estará marcado por una Inteligencia Artificial distribuida entre dispositivos, vehículos, wearables, plantas industriales y Centros de Datos locales, operando con baja latencia y alta eficiencia energética.
Así lo planteó Gabriel Dutra Álvarez, director senior de Qualcomm para América Latina, durante su participación en el Argentina Digital Summit. Ahí, expuso cómo la compañía busca extender su liderazgo más allá de los teléfonos móviles hacia sectores como automotriz, Realidad Aumentada e industria inteligente.
“Hoy tenemos atractores digitales. Mi vida está en el celular, o en la PC, o en una cuenta en la Nube. Pero todo eso está desconectado”, explicó Dutra.
Frente a ello, Qualcomm propone lo que denominó un “ecosistema de uno”, en el que distintos dispositivos reconocen al usuario, comparten contexto y mantienen una experiencia continua.
La visión de Qualcomm contempla que un usuario pueda salir de casa, entrar a su automóvil y continuar de inmediato sus tareas digitales: acceder a agenda, correos, compras en línea o conversaciones con asistentes de IA, sin depender exclusivamente del teléfono móvil.
Según Dutra, esa convergencia ya es posible gracias al avance de los systems on chip (SoC), procesadores capaces de integrar conectividad, cómputo e Inteligencia Artificial en un solo componente. Incluso, afirmó que la misma arquitectura que hoy impulsa un smartphone puede utilizarse en funciones avanzadas de conducción asistida.
Llevar la IA al borde
Para Gabriel Dutra, el verdadero desafío de la IA no es sólo generar más potencia de cómputo, sino hacerlo dentro de restricciones físicas reales.
“Es muy fácil resolver todo en la Nube”, dijo Dutra. Sin embargo, trasladar esa inteligencia al borde exige resolver consumo energético, memoria disponible y disipación térmica.