Nuevo marco de IA de Estados Unidos busca más innovación y evitar fragmentación regulatoria
La Casa Blanca publicó el Marco Normativo Nacional para la Inteligencia Artificial, mediante el cual la administración de Donald Trump busca “ganar la carrera de la IA para dar paso a una nueva era de prosperidad humana, competitividad económica y seguridad nacional para el pueblo estadounidense”.
El documento plantea siete ejes clave de acción que buscan establecer un marco integral para el desarrollo y la regulación de la IA, combinando la protección de menores y derechos individuales, el impulso a la innovación y la competitividad global, la defensa de la libertad de expresión, el fortalecimiento de la propiedad intelectual, el desarrollo de talento y la creación de un estándar federal que evite la fragmentación regulatoria.
En primer lugar, el texto pone un énfasis importante en la protección de menores y el empoderamiento de los padres en entornos digitales. Entre las propuestas, se plantea que el Congreso refuerce iniciativas previas como la Take It Down Act, para combatir abusos mediante deepfakes, y que obligue a las plataformas de IA a implementar herramientas de control parental sobre privacidad, tiempo de uso y contenido.
Además, sugiere establecer mecanismos de verificación de edad con criterios de privacidad, así como funciones específicas para reducir riesgos de explotación sexual y autolesiones en menores.
El marco normativo también aborda el impacto de la IA en las comunidades y la economía, por lo que recomienda garantizar que la expansión de Centros de Datos no incremente las tarifas eléctricas para los usuarios residenciales, al tiempo que propone agilizar permisos federales para el desarrollo de infraestructura energética vinculada a la IA.
Asimismo, plantea fortalecer la capacidad de las agencias de seguridad nacional para comprender los modelos avanzados de IA y mitigar riesgos, así como ampliar recursos como incentivos fiscales y asistencia técnica para que pequeñas empresas adopten estas tecnologías.
Respecto a la propiedad intelectual, la Casa Blanca sostiene que el entrenamiento de modelos de IA con contenido protegido no necesariamente viola las leyes de copyright, aunque reconoce que el tema sigue en debate judicial. Por ello, recomienda que el Congreso no interfiera en la resolución de los tribunales sobre el uso justo y explore marcos de licenciamiento colectivo que permitan a los creadores negociar compensaciones con proveedores de IA.
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En la misma línea, propone establecer un sistema federal que proteja a las personas frente al uso no autorizado de réplicas digitales de su voz o imagen, con excepciones claras para parodia, sátira y contenidos informativos.
Sobre la prevención de la censura y la protección de la libertad de expresión, el documento subraya que la IA no debe convertirse en una herramienta para silenciar opiniones legítimas o manipular el debate público. En ese sentido, propone limitar cualquier intento del gobierno de influir sobre proveedores tecnológicos para moderar contenidos con base en agendas ideológicas o partidistas.
Asimismo, plantea la creación de mecanismos que permitan a los ciudadanos reclamar frente a posibles acciones de censura por parte de agencias federales, reforzando así las garantías de la Primera Enmienda en entornos digitales.
Otro de los ejes del documento se enfoca en impulsar la innovación y asegurar el liderazgo global de Estados Unidos en Inteligencia Artificial. Para ello, recomienda la implementación de entornos de prueba o sandboxes regulatorios que faciliten el desarrollo y despliegue de nuevas aplicaciones de IA, así como el acceso a grandes volúmenes de datos federales en formatos aptos para el entrenamiento de modelos.
El marco también incluye recomendaciones para preparar a la fuerza laboral frente a los cambios impulsados por la IA. Entre ellas, se destaca la integración de formación en Inteligencia Artificial en programas educativos y de capacitación, el fortalecimiento de estudios sobre la transformación del empleo y el impulso de proyectos en instituciones académicas para desarrollar habilidades en jóvenes.
Por último, la Casa Blanca propone establecer un estándar federal que evite la fragmentación regulatoria entre estados. En este punto, sugiere que el Congreso limite leyes estatales que puedan obstaculizar el desarrollo de la IA, aunque manteniendo ciertas competencias locales como la protección al consumidor, la lucha contra el fraude o la regulación del uso gubernamental de estas tecnologías. Asimismo, advierte que los estados no deberían regular directamente el desarrollo de la IA ni penalizar a los desarrolladores por usos indebidos de terceros.