La IA como motor del desarrollo: regular también es un riesgo

Oportunidades y desafíos en torno a la IA y las tecnologías de frontera se debatieron en el tercer panel del encuentro Diálogos de alto nivel: Américas Digitales 2030. Allí, referentes del ecosistema digital coincidieron en los peligros que conlleva regular lo desconocido y el impacto negativo que podría tener un abordaje incorrecto en el tratamiento de tecnologías que tienen el potencial de ser motor del desarrollo de los países.

El especialista en TI, Stephen Bereaux, destacó que una de las mayores fortalezas de la IA es su capacidad para acelerar procesos de desarrollo a partir del uso de datos y puntualizó que la velocidad de los avances es un gran desafío para reguladores y gobiernos porque “cualquier intento de regular tiene que ser tan ágil como la tecnología en cuestión”. Indicó que a los desafíos tradicionales, la región suma la heterogeneidad de sus territorios y consideró que “no sólo hay que enfocarse en lo que puede salir mal, sino en lo positivo que se puede sacar de esto”.

El encuentro tuvo lugar en Costa Rica, en el marco del Foro Citel y la IX Asamblea Ordinaria de Citel. Contó con la moderación del presidente del Ente Nacional de Comunicaciones de Argentina (Enacom), Juan Martín Ozores, quien consideró que en este momento de desarrollo tecnológico, los reguladores tienen el reto de estar a tono con los desafíos que se presentan y, al mismo tiempo, responder a tiempo interrogantes sobre las implicancias y riesgos que pueden surgir con las implementaciones.

Regular, un riesgo

“Podemos utilizar la IA para aumentar la productividad de nuestros países. Es una gran oportunidad, claro que hay riesgos pero no nos podemos perder los beneficios. Es un error imaginar que vamos a regular con foco en la tecnología, creo que lo que debemos regular son mercados. Debemos intervenir en el mercado cuando tengamos claro que algo lo justifique. Todavía no hay un mercado desarrollado, no están claras las fallas del mercado y cómo se deben abordar. Esperamos que el mercado madure y a partir de ahí podemos revisarlo. Si hacemos lo contrario seremos perros corriendo detrás de tecnologías que no entendemos, lo que podría traducirse en un freno para la innovación”, expuso Carlos Baigorri, presidente de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil.

En igual sentido se pronunció Mercedes Aramendía, directora Ejecutiva de la Alianza por la Infraestructura Digital e Internet Abierta en América Latina (Dig.ia-LAC), quien insistió en que “la IA es una oportunidad. Se habla de los riesgos, pero hay que minimizarlos y avanzar”. En su visión, “el potencial es enorme” más aún si se logra su incorporación al tejido productivo de los países, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Al cierre de su alocución, consideró fundamental la cooperación entre el sector público y privado y el desarrollo de políticas públicas a prueba de futuro.

Infraestructura

La secretaria General de Asiet, Maryleana Méndez, coincidió en que la Inteligencia Artificial ofrece una oportunidad para dar un salto en productividad y desarrollo en la región, pero advirtió que el desafío es convertir su adopción en generación de valor. “Estamos utilizando la tecnología, pero eso no necesariamente se traduce en captura de valor”, señaló. Sobre las propuestas normativas, alertó que “la regulación ex ante, sobre todo en América Latina, podría estar deteniendo la transformación”. Al mismo tiempo insistió con el concepto de corresponsabilidad para la sostenibilidad de inversiones que habilitan estas tecnologías.

Sobre la infraestructura que sostienen las nuevas tecnologías también habló Martha Suarez, directora de Dynamic Spectrum Alliance (DSA). Consideró que el avance de IA se puede abordar desde distintos ángulos, entre ellos considerando cómo los usuarios acceden a ella. En este sentido, pidió a los reguladores contemplar todos los escenarios posibles en materia de espectro y sugirió que el camino correcto es “regular lo que se debe regular” y poner énfasis en “acciones que favorezcan la puesta en marcha de infraestructura para favorecer el acceso y que no se generen nuevas brechas”.

El encuentro dejó en claro que la IA representa una oportunidad histórica para América Latina y el Caribe, pero que su impacto dependerá de la capacidad de la región para combinar infraestructura digital, inversión, cooperación y marcos regulatorios inteligentes. En ese equilibrio entre innovación y gobernanza estará, según coincidieron los especialistas, la clave para convertir el avance tecnológico en desarrollo real para las sociedades de la región. Otra vez: regular es parte de los riesgos.