Prometeo construye infraestructura tecnológica de Open Finance en Latinoamérica
Desde 2018, la Fintech uruguaya Prometeo se ha dedicado a construir infraestructura de Open Finance en América Latina a través de APIs y MCPs.
Ciudad de México. Los últimos 8 años, Prometeo se ha dedicado a construir infraestructura y casos de uso de Open Finance en Latinoamérica, a pesar de que no proliferan las APIs en la región.
Ese vacío —salvo Brasil, que es líder mundial— fue identificado por Ximena Alemán y Rodrigo Tumaián como una oportunidad, por lo que en 2018 fundaron Prometeo precisamente como una API (interfaz de programación de aplicaciones), que ahora provee un único punto de acceso a 283 instituciones financieras y 368 APIs en la región.
Open Finance es una cadena de valor, explicó Roberto Gaudelli, director Comercial de Prometeo, quien detalló que está compuesto por cuatro eslabones: la exposición de información —a través de APIs, donde participan los bancos—; estandarización y consentimiento, donde participan jugadores como Fiskil; la validación —donde se encuentra el producto core de Prometeo—, y la consultoría de negocios.
Gaudelli explicó que una Fintech como Prometeo puede pagar por la información para que un tercero pueda brindarle al cliente de una institución un servicio que esta no iba a darle. Explicó que, ante la ausencia de APIs, se apalanca en fuentes oficiales y datos transaccionales para construir estos casos de uso, y eso, aunado a la asociación con jugadores locales, es lo que les ha permitido pasar de validar cuentas en 11 a decenas de países alrededor del mundo.
La última semana, Prometeo también anunció una alianza con Fiskil, una compañía australiana especializada en soluciones empresariales de Open Finance, para acelerar su implementación en Latinoamérica.
México y Colombia: dos espejos que se miran
En diálogo con medios en el marco de la Fintech México Week, Gaudelli recordó que la Ley Fintech de 2018 ya contemplaba Open Finance y la posibilidad de compartir tres tipos de datos: los financieros abiertos —como la ubicación de cajeros y sucursales—, los agregados y los transaccionales.

El directivo detalló que son estos últimos los que habilitan casos de uso como la Gestión Financiera Personal y la Gestión Financiera Empresarial (BFM y PFM), los cuales permiten que una persona o una empresa tenga tres cuentas en una sola interfaz. Sin embargo, señaló que las APIs no han sucedido en México porque no salieron las disposiciones secundarias que reglamentarían su implementación.
De ahí que se pregunte quién va a ser el primero que empezará a compartir sus datos, como lo hizo Bancolombia en el país sudamericano.
Por contraste, indicó que, gracias a sus medidas e innovaciones recientes, Colombia nos rebasó por la derecha. Como los principales impulsores de este cambio, citó a Bre-B, su sistema interoperable de pagos inmediatos, que, a sólo 5 meses de su lanzamiento ya suma más de 33 millones de usuarios (33,776,546); y el sistema de finanzas abiertas, inspirado en el modelo brasileño, que Gaudelli dijo que está “a la firma de un decreto presidencial” de volverse realidad.
Sobre la responsabilidad para avanzar en el cambio, Gaudelli la distribuyó equitativamente en tres partes iguales (33%), entre Fintechs, bancos y reguladores. También resaltó que es necesario homologar la oferta de APIs.
La revolución agéntica
Sobre la revolución propiciada por la Inteligencia Artificial (IA), Gaudelli definió la banca agéntica como un canal de distribución, pues lo que antes se hacía a través de sucursales y promotores, ahora puede hacerse con un agente.
De ahí que Prometeo haya sido una de las Fintechs latinoamericanas pioneras en implementar su propio MCP (protocolo de contexto de modelo), e incluso cuenta con su propio agente de IA en WhatsApp, Promi, que por ahora genera códigos QR para hacer pagos en soles en Perú.